<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193</id><updated>2011-10-25T18:37:41.549-07:00</updated><title type='text'>El camino de las palabras</title><subtitle type='html'>"Cuántas veces he intentado apartarme de mi inclinación, escribir, en una palabra, sobre asuntos que no amo, no he conseguido quedar satisfecho.Cada uno debe seguir la vía que su índole impone porque es la única en que puede desenvolverse la fuerza relativa de su espíritu. La perseverancia, el arte y el trabajo pueden hacer un versificador elegante y fluido; pero cada estrofa no será un pedazo de alma del poeta..." 
                      Miguel Cané.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>45</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-53461893473944446</id><published>2011-10-25T18:31:00.000-07:00</published><updated>2011-10-25T18:37:41.697-07:00</updated><title type='text'>Agustín</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-R_Q0z-dhgmE/TqdkPMPVfBI/AAAAAAAAAE4/fUU6EGhAfgk/s1600/avion.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 276px; height: 182px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-R_Q0z-dhgmE/TqdkPMPVfBI/AAAAAAAAAE4/fUU6EGhAfgk/s400/avion.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5667608868215421970" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como todos los días el despertador con la imagen de Pokemon sonó a las seis de la mañana y Agustín se desperezó tratando de dilucidar si era lunes o viernes. Su cabecita le decía que era lunes pero su cuerpo agotado gritaba “Viernes, por favor”. La ducha, la ropa que su tía le había preparado cuidadosamente el día anterior, el desayuno con leche, tostadas, fruta y cereales. Todo en orden, todos los días. Pero ése era un día especial.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Sonó la bocina del remís que lo llevaba todas las mañanas a la ciudad universitaria. Se tragó el vaso de chocolatada, apuró dos cucharadas de ensalada de frutas, tomó sus libros y corrió al auto. El remisero quería conversar con él, después de todo él era distinto a los demás. Agustín no quería hablar. Sólo pensaba en el final de ese día largo que sabía extenuante. El remisero insistía: …que qué se siente ir a la universidad, que si le gustaría jugar más con sus amigos, que cómo hacía para estudiar tres carreras a la vez…Las preguntas que todos le hacían todos los días de su vida.&lt;br /&gt;Agustín cerró los ojos y pensó en ese mismo día a la tardecita. Se imaginó corriendo a sus brazos, se imaginó diciéndole cómo se sentía, se imaginó con lágrimas en los ojos.&lt;br /&gt;Ya próximo a la facultad, un bocinazo lo trajo de nuevo a la realidad Se preparó, ordenó sus cosas y cuando el auto se detuvo, Agustín se dispuso a bajar y a caminar hacia la Facultad de Exactas.&lt;br /&gt;Las horas transcurrieron de clase en clase como era habitual. Un par de periodistas se le acercaron: querían saber cuándo le podían hacer una nota, si le podían preguntar sobre las carreras y su vida personal. Y Agustín, una vez más, les contestó con cortesía que debían consultarlo con su tía ya que ella era la encargada de sus actividades. Todas las revistas y los periódicos de la zona ya habían llamado a su casa para pedir entrevistas. Agustín las odiaba pero su tía siempre lo hacía entrar en razones y él terminaba por aceptar…una vez más.&lt;br /&gt;Transcurría la clase de álgebra cuando el profesor hizo una pregunta de esas que nadie sabe responder.  Automáticamente todas las miradas se posaron en Agustín. Lejos de decepcionar a sus compañeros que lo sabían genio, Agustín respondió y respondió con una precisión digna de envidia para cualquier matemático.&lt;br /&gt;Ya eran las seis de la tarde y sus clases habían terminado. Exhausto  se dirigió al auto que lo esperaba en la puerta de la facultad. Las instrucciones eran claras. Agustín se dirigía al aeropuerto.&lt;br /&gt;Bajó del auto, el ruido ensordecedor de los aviones que partían y llegaban a destino  le lastimaba los oídos. La gente corría para hacer el check-in arrastrando sus maletas y sus sueños. Agustín era muy joven para entender ese mundo de locos. De repente y ya en el hall donde estaban los viajeros recién llegados, la vio acercarse con lágrimas en los ojos y sus brazos extendidos.  Agustín no pudo evitar que  le temblaran las piernas. Poco importaba en ese momento su coeficiente intelectual de 145. Con  trece años recién cumplidos, sólo quería abrazar a su mamá.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-53461893473944446?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/53461893473944446/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2011/10/agustin.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/53461893473944446'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/53461893473944446'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2011/10/agustin.html' title='Agustín'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-R_Q0z-dhgmE/TqdkPMPVfBI/AAAAAAAAAE4/fUU6EGhAfgk/s72-c/avion.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-7642514982426164633</id><published>2011-10-25T18:22:00.000-07:00</published><updated>2011-10-25T18:30:44.888-07:00</updated><title type='text'>¿Hacen falta palabras?</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-CGadgk7dz1k/Tqdh7ypENtI/AAAAAAAAAEs/aRqlmp3ZhiI/s1600/P6170033.JPG"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-CGadgk7dz1k/Tqdh7ypENtI/AAAAAAAAAEs/aRqlmp3ZhiI/s400/P6170033.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5667606335903250130" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-7642514982426164633?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/7642514982426164633/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2011/10/hacen-falta-palabras.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/7642514982426164633'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/7642514982426164633'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2011/10/hacen-falta-palabras.html' title='¿Hacen falta palabras?'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-CGadgk7dz1k/Tqdh7ypENtI/AAAAAAAAAEs/aRqlmp3ZhiI/s72-c/P6170033.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-4106510777289607426</id><published>2011-05-28T16:26:00.000-07:00</published><updated>2011-05-28T16:39:42.833-07:00</updated><title type='text'>La casa de los trigales</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-SgNaFnn9A24/TeGGa5eEZ1I/AAAAAAAAAEg/MFrTco-c3K8/s1600/Trigales.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 275px; height: 183px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-SgNaFnn9A24/TeGGa5eEZ1I/AAAAAAAAAEg/MFrTco-c3K8/s320/Trigales.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5611914407342008146" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CUsers%5CSilvina%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt; 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Era joven pero el infortunio lo había castigado y no creía en nada ni en nadie. Tenía un trabajo. No tenía amigos ni familia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: courier new;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Para llegar a la chacra donde trabajaba todos los días Luis pasaba por un campo sembrado de trigo. Era una extensión de tierra que parecía sin fin. A lo lejos se veía una casa de gran tamaño escoltada por&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;inmensos árboles añejos. Podía divisar también una construcción pequeña que sería de los peones, pensaba.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: courier new;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Esa mañana, como todas las mañanas, emprendió su camino al trabajo. Había una brisa suave que hacía danzar los trigales dorados. Respiró profundamente para llenar sus pulmones con ese oxígeno cargado de naturaleza tratando así de limpiar el aire viciado que tenía dentro. Cuando pasó por la casa de los trigales se detuvo un instante. Algo lo hizo detenerse, una sensación, un impulso. Cambió su rumbo y comenzó a recorrer el sendero que lo llevaría a las puertas de una nueva vida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: courier new;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Se dejó llevar aunque sabía que ya era la hora de ingresar a la chacra donde desempeñaba tareas de peón de campo. Tareas que odiaba y creía que nunca, nunca iba a ser capaz de dejar. Se había&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;empleado hacía ya cinco años cuando la vida le arrebató a sus padres de un tirón. Desde ese día sus despertares habían sido grises, vacíos y sin esperanza. Creía que no iba a volver a sonreír. Disfrutaba la vida de campo pero su aspiración había sido siempre la de convertirse en ingeniero o en veterinario. Después del accidente que les costara la vida a sus padres, estudiar no fue una opción. Se empleó en esa chacra para sobrevivir, tenía cuentas que pagar: las propias y las que había heredado de sus padres.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: courier new;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Esa mañana, diferente a otras, siguió caminando por la callecita angosta que lo llevaba al portón principal de la propiedad. Algunos pájaros multicolores revoloteaban sobre su cabeza como dándole la bienvenida. A pocos metros de la entrada observó que&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;los grandes ventanales estaban abiertos y las cortinas de hilo blanco se dejaban ver por la fuerza de la brisa que ingresaba a la casa sin permiso. Era un lugar alegre, lleno de flores&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;y había varias mascotas que correteaban en el jardín del frente. Luis se preguntó qué estaba haciendo en ese lugar, qué estaba buscando. Parecía el hogar de una familia con niños felices. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: courier new;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Inmóvil en el portón de acceso imaginó el encuentro con esa familia y pensó que tenía que inventar una excusa antes de golpear sus manos para que lo atendieran. De algo estaba seguro y era que iba a conocer a los habitantes de esa casa. Fantaseó con encontrar una mujer para amar, una compañera para formar una familia como a la que había pertenecido alguna vez. Varias ideas recorrieron su mente y se quedó con la de estar buscando un trabajo y un lugar para vivir. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: courier new;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Minutos más tarde golpeó sus manos. Los perros ladraron pero no hubo respuesta del interior de la casa. Luis se aventuró a abrir el portón y caminó hasta encontrar una pérgola. Allí, sentada en una hamaca de madera de roble había una mujer joven, hermosa. La contempló unos segundos y quiso saber su nombre, qué estaba haciendo allí y cuáles eran sus sueños. Se acercó un poco más pero ella no notó su presencia, parecía absorta contemplando una rosa que sostenía en su mano derecha.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: courier new;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Con cuidado para no asustarla la saludó. La joven no se sobresaltó y le dijo que se sentara&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;a su lado, que lo estaba esperando. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-4106510777289607426?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/4106510777289607426/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2011/05/la-casa-de-los-trigales.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/4106510777289607426'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/4106510777289607426'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2011/05/la-casa-de-los-trigales.html' title='La casa de los trigales'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-SgNaFnn9A24/TeGGa5eEZ1I/AAAAAAAAAEg/MFrTco-c3K8/s72-c/Trigales.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-8261647527317493448</id><published>2011-03-01T14:45:00.000-08:00</published><updated>2011-03-01T14:52:07.204-08:00</updated><title type='text'>Papás primerizos de escuela</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-6ws0sTC3whs/TW14Ajg4WOI/AAAAAAAAAEY/DRtJm6vnVQo/s1600/Bandera.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 244px; FLOAT: left; HEIGHT: 206px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5579247464310397154" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-6ws0sTC3whs/TW14Ajg4WOI/AAAAAAAAAEY/DRtJm6vnVQo/s320/Bandera.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El flamear de la bandera, el nudo en la garganta cuanto cantamos el himno, las mochilas relucientes, la alegría de ver a los amigos del año pasado, el llanto de los más chiquitos.&lt;br /&gt;Empieza un año más de clases y el remolino de sentimientos se agolpa en el corazón de los papás primerizos, primerizos de escuela.&lt;br /&gt;Año a año vivo este día con la emoción de renovar las esperanzas y las ganas de ver un grupo nuevo de nenes y nenas que van a recorrer un nuevo camino, un camino que los va a enriquecer. Aprender a leer y a escribir será la excusa para comenzar a convertirse en futuros hombres y mujeres.&lt;br /&gt;“Quiero que piensen en tres deseos y que mamá los ayude a anotarlos en esta tarjetita” dijo la seño de primero, luego de haber confesado que no había dormido la noche anterior porque sabía que iba a conocerlos. Porque sabía que iba a tener a un grupo de niños que dependerían de ella todo un año. Ella sería la encargada de contener sus llantos, de recibir sus alegrías, de escuchar, de adivinar, de querer, de guiar.&lt;br /&gt;Una de las nenas, la más linda, eligió sus tres deseos y me los confesó: “Quiero aprender a leer, quiero tener muchos amigos, quiero aprender a contar”. Y sus deseos y los de sus compañeritos, que iban a ser seguramente sus amigos de la vida, fueron cayendo uno a uno en un sombrero de colores brillantes que la seño colocó amorosamente en un lugar privilegiado del aula. “Ahora tenemos que trabajar juntos para que todos sus deseos se hagan realidad” dijo.&lt;br /&gt;Los papás primerizos de escuela entendieron que ya se debían retirar, que sus hijos estaban listos para recorrer el camino que los llevaría a descubrir un mundo nuevo, con un nudo en la garganta, con los sentimientos encontrados, con la incertidumbre de lo que vendrá… &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-8261647527317493448?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/8261647527317493448/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2011/03/papas-primerizos-de-escuela.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/8261647527317493448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/8261647527317493448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2011/03/papas-primerizos-de-escuela.html' title='Papás primerizos de escuela'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-6ws0sTC3whs/TW14Ajg4WOI/AAAAAAAAAEY/DRtJm6vnVQo/s72-c/Bandera.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-8402226660263344127</id><published>2011-01-03T08:22:00.000-08:00</published><updated>2011-01-03T08:25:34.008-08:00</updated><title type='text'>La casita de mentira de Mauro</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Pies descalzos, miradas tristes, pelos sucios y desprolijos. Un andar cansado, un tararear incomprensible, un grito que se pierde entre las casuchas improvisadas con cartón, chapa y bolsas de residuos color gris plomo. Los roedores que corren rodeando las casitas de mentira como queriendo ganarle la carrera a los niños del lugar. Se confunden las voces de los de fuera con los de adentro del asentamiento. Todos luchan por su ideal, con razón o no, con órdenes o no. El denominador común es la pobreza, la falta de cobijo, el abandono de la persona, la falta de trabajo y la falta de dignidad. Igual pelean, con razón o no igual pelean.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con los pies descalzos, la mirada triste y el pelo sucio, Mauro sale de la casita de mentira que fabricaron sus padres junto a otros papás y mamás, los de Pedro, los de Agustín y también los de Carmela y Anita, sus primas. Siente un dolor en el estómago y sabe que es porque no come nada desde ayer a la tarde cuando una señora que se acercó al asentamiento desde afuera le dio un paquete de galletitas. Eran ricas. Eran las de chocolate con cremita blanca que tanto le gustan pero ahora no tiene nada para comer. Busca con la mirada a su alrededor, no ve a su mamá, ni a sus hermanitos. Cinco hermanos tiene y todos más chicos que él.&lt;br /&gt;Recorre las demás casitas de mentira que los grandes hicieron con cartón, algunas chapas y bolsas de basura color gris oscuro. Y ve a un grupo de chicos como él que corren, entonces él también corre. No sabe muy bien por qué. Se da cuenta que los otros nenes persiguen algo. Parece un gato gris pero cuando se acerca más ve que no es un gato y no le gusta lo que ve. Debe ser una lauchita, grande, piensa Mauro. Se detiene y decide volver para buscar a sus papás.&lt;br /&gt;Unos metros más allá, ve que su papá está gritándole a los policías que rodean el lugar. Pero su padre no está solo, hay otros papás de otros nenes como él que también gritan furiosos y mueven los brazos con los puños cerrados como cuando se quieren pelear. Mauro no entiende qué dicen, tal vez estén pidiendo algo para comer: pan o leche o la galletitas de chocolate con crema blanca. No está bien que los papás le griten a los policías, piensa Mauro, porque su mamá le dijo que esos policías están allí para cuidarlos. Entonces se acerca y le toca el pantalón a su papá.&lt;br /&gt;- Papá, ¿por qué gritas así? Tengo hambre ¿le pedís galletitas al señor policía? ¿Cuándo volvemos donde vivíamos antes? –pregunta Mauro.&lt;br /&gt;Pero no recibe ninguna respuesta, el papá está muy enojado con los policías y no deja de gritar y mover los brazos. Mauro se aleja y decide volver a la casita de mentira. Se recuesta sobre una pila de papeles de diario. Lentamente se le cierran los ojos aunque no es la hora de dormir, Mauro se duerme y sueña con las galletitas de chocolate con cremita blanca cobijado bajo el techo de bolsas de plástico de color gris oscuro de la casita de mentira que construyeron sus papás. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-8402226660263344127?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/8402226660263344127/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2011/01/la-casita-de-mentira-de-mauro.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/8402226660263344127'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/8402226660263344127'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2011/01/la-casita-de-mentira-de-mauro.html' title='La casita de mentira de Mauro'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-3356037270410103327</id><published>2010-12-28T05:56:00.000-08:00</published><updated>2010-12-28T06:02:10.439-08:00</updated><title type='text'>Por qué escribimos los que escribimos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;“Yo escribo para mí” escuché decir a algunas personas que como yo eligieron transitar el camino de las palabras. Pero todos aquellos que estamos en esta senda sabemos que todo escritor necesita de sus lectores. Amigos, compañeros de trabajo, hijos, primos, esposos, novios. Estemos o no preparados para la crítica sincera, nuestros escritos se completan con la mirada del otro.&lt;br /&gt;Escribo para mí, escribo porque me gusta, escribo porque me permite hacer catarsis de la vida. Puede haber muchos motivos. Siempre escribí pero nunca lo había hecho de una manera medianamente sistemática. Hace unos años decidí que tenía cosas para contar y como cada accionar que emprendí en la vida me propuse aprender a hacerlo.&lt;br /&gt;Método, paciencia, tiempo, pasión son algunas de las palabras que pueblan mi mente a la hora de comenzar un texto. Siento que las ideas se van volcando en las teclas con facilidad una vez que comienzo. No necesito pensar en la gramática o en la ortografía porque fluyen naturalmente. Sí debo leer y re-leer mis textos para mejorar las ideas y crear efectos que, tal vez, no surjan desde el comienzo como quisiera.&lt;br /&gt;Hay temas que están impregnados en mi piel, se trata de todo aquello relacionado con mi quehacer docente. Me entusiasma escribir historias que viví con mis alumnos o que me contaron otros compañeros docentes. Me siento como un pez en el agua, el escolar es mi ambiente.&lt;br /&gt;“Tus cuentos tienen finales tristes” me dice uno de mis hijos. Puede ser, pero, a veces los finales tristes nos hacen pensar más. Siempre tengo la idea de llegar a la gente y de contar una historia que pueda reflejar los sentimientos, los valores y el día a día. Los finales suelen llevarme mucho tiempo de reflexión. &lt;br /&gt;La lectura es una de mis pasiones y estoy segura que los autores que admiro se filtran en mi subconsciente y surgen a la hora de escribir. Es inevitable. Creo que todo escritor necesita leer sin parar autores de diferentes nacionalidades y de distintas épocas. Cada uno de ellos nos aporta algo de sus propias vivencias, de su cultura, de su técnica, del propio camino por el apasionante mundo de la literatura.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-3356037270410103327?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/3356037270410103327/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2010/12/por-que-escribimos-los-que-escribimos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/3356037270410103327'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/3356037270410103327'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2010/12/por-que-escribimos-los-que-escribimos.html' title='Por qué escribimos los que escribimos'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-1535289192654049356</id><published>2010-12-12T08:38:00.000-08:00</published><updated>2010-12-12T08:40:54.656-08:00</updated><title type='text'>Catarsis de diciembre</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Es imposible no ver aunque tenga los ojos cerrados. Veo lo que quiero que venga hacia mí y para los míos, veo lo que viví recientemente en los días oscuros, tristes que no terminan de irse. Los siento cerca, más cerca que nunca, no sé por qué. Cuando abro los ojos me ilumina el deseo de superar los problemas, de solucionar los conflictos, de mediar entre la gente que me rodea. Están agresivos, enojados con la vida. Todos están peleados con todos. Los padres con los hijos, los hijos con los padres, los jefes con sus empleados y los empleados furiosos con sus jefes, los padres con los maestros, los maestros con los padres. ¡Qué genera tanta violencia! Tengo la manía de analizar todo a fondo y el castigo de creer que todo es por mi culpa o que de una u otra manera si algo salió mal fue por algo que hice o no hice. Necesito que me palmeen la espada y me digan: “Quedate tranquila, ya se va a solucionar” pero soy yo la que tiene esa función. En mi trabajo y en la vida. Todos necesitamos una palmadita en el hombro y palabras de aliento. Respiro profundo y pienso en las cosas que me dan placer: un buen libro, el mar, las frutillas, una gran obra de teatro, conducir escuchando buena música, ver reír a los míos, los nuevos proyectos. Me desarmo en tantas partes como placeres puedo saborear y me olvido de la angustia, de las lágrimas, de lo que no puedo remediar. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-1535289192654049356?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/1535289192654049356/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2010/12/catarsis-de-diciembre.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/1535289192654049356'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/1535289192654049356'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2010/12/catarsis-de-diciembre.html' title='Catarsis de diciembre'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-4810977708445207040</id><published>2010-11-26T04:19:00.000-08:00</published><updated>2010-11-26T04:30:48.765-08:00</updated><title type='text'>Silencio Sagrado</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Cada día al regresar de mi trabajo visitaba la biblioteca. Siempre me sentí atraída por ese lugar. Esa sensación de orden, el perfume de los libros al abrirlos, la pulcritud, el silencio. Nada me producía una sensación de bienestar igual a la que encontraba entre esas paredes y gran parte de ese placer se lo debía a la señora María Marta.&lt;br /&gt;La señora María Marta había trabajado en la biblioteca municipal desde muy joven y ahora, que ya era una señora mayor, lo seguía haciendo con la sapiencia y experiencia que le dieron los años de trabajo. Ella era sinónimo de orden y limpieza. Todas las tardes, yo llegaba, la saludaba amablemente y me disponía a disfrutar de un buen libro, tarea que me relajaba y me permitía, luego, seguir camino a mi hogar de mejor humor. Mientras tanto la señora María Marta acomodaba amorosamente los libros que regresaban los lectores no sin antes pasarles un paño que olía a lavanda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una tarde fría y destemplada de invierno llegué a la biblioteca como todas las tardes y abrí la pesada puerta de madera de roble para entrar. Cuando ingresé me sorprendí. Detrás del mostrador de María Marta había un hombre, joven, mal vestido y desaliñado.&lt;br /&gt;Me acerqué y sin preámbulos le pregunté:&lt;br /&gt;- ¿Y la señora María Marta?&lt;br /&gt;- La vieja pasó a mejor vida- me respondió el joven con un desparpajo insoportable.&lt;br /&gt;Me quedé tan impresionada que no pude hilar frase alguna. Entonces me alejé del mostrador para buscar mi libro y mi rincón de siempre para luego de la conmoción, intentar leer en silencio. Apenas me había ubicado para comenzar mi lectura escuché un ruido que provenía de un equipo de música. El joven que reemplazaba a María Marta había decidido irrumpir el silencio sagrado de la biblioteca con su música al tiempo que comía y bebía cerveza como si estuviera en un bar.&lt;br /&gt;Fue demasiado para mí, entonces me puse de pie y me dirigí al lugar donde se encontraba este nuevo empleado y le dije:&lt;br /&gt;- Está muy equivocado si cree que puede comportarse de esa manera en un lugar como este.&lt;br /&gt;- Si no te gusta te podés ir- me respondió.&lt;br /&gt;Entonces supe que me tenía que deshacer de él. Tomé mis cosas decidida a regresar con un plan.&lt;br /&gt;Al día siguiente me desperté con la idea de ultimar al intruso porque no podía permitir que me arrebatara ese momento tan sagrado para mí. Pensé en varias opciones: veneno para ratas en el café, una torta con algún ingrediente especial, incluso pensé en algo más sangriento como utilizar un arma blanca. Como me resultó difícil decidir preparé todas esas alternativas para llevar antes de salir para mi trabajo.&lt;br /&gt;Mi día transcurrió sin mayores inconvenientes, no voy a negar que estuviera algo ansiosa por la labor que me esperaba en la biblioteca. Nerviosa, no, sólo algo ansiosa. A las cinco de la tarde me retiré de mi oficina y emprendí el regreso a mi casa, tomando, el camino acostumbrado.&lt;br /&gt;Frente a la puerta de madera de la biblioteca me detuve. Sentí un escalofrío en la espalda por lo que iba a hacer pero rápidamente me repuse. Debía hacer un trabajo limpio y prolijo en honor a la memoria de la señora María Marta. Me aseguré que tenía todos los elementos en la bolsa que había preparado especialmente para la ocasión. Un budín de chocolate con el ingrediente secreto sería lo más fácil de aceptar por el joven irreverente, pensé, aunque el desenlace sería lento. No estaba segura si tomaría café y si tendría acceso a él para verter algunas gotas de veneno. Así que opté por la salida más rápida y violenta. Estaba decidida a apuñalarlo: era muy flaco y esmirriado y su fuerza corporal no sería obstáculo para mí.&lt;br /&gt;Abrí la puerta lentamente y me asomé para ver si había otras personas en la biblioteca. Afortunadamente estaba desierta a esa hora de la tarde. Caminé hacía el sector del mostrador. Allí, y ante mi cara de espanto, con una gran sonrisa la señora María Marta me dijo: No te asustes que no soy un fantasma. Mi sobrino Martín es un bromista.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-4810977708445207040?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/4810977708445207040/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2010/11/silencio-sagrado.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/4810977708445207040'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/4810977708445207040'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2010/11/silencio-sagrado.html' title='Silencio Sagrado'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-8583393423395607295</id><published>2010-11-16T17:11:00.000-08:00</published><updated>2010-11-16T17:12:17.399-08:00</updated><title type='text'>Flotar, a pesar de todo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Me golpeaba el frío terrible del agua salada y me impedía pensar claramente. Me resultaba difícil saber cuánto tiempo había estado asida a esa tabla. Una, dos horas habrían pasado, calculé. Tal vez más. Me había aventurado al océano buscando la claridad de pensamientos que estaba definitivamente perdiendo. Habíamos discutido, corrí, sin pensar subí al bote, remé sin pausa pero las aguas impetuosas y mi impericia provocaron lo inevitable. Los últimos rayos de sol brillaban en el agua, el mar se había tranquilizado pero la marea subiría de un momento a otro y yo perdía las esperanzas de que alguien me rescatase.&lt;br /&gt;A pesar de que era el mes de octubre, las aguas del Atlántico sur estaban frías, muy frías y esto es así siempre, incluso en pleno verano. Ya no sentía los dedos de los pies. Opté por moverme todo el tiempo mientras las fuerzas me lo permitieran. Mientras ejercitaba mis piernas, daban vueltas en mi mente las palabras que él me había dicho, palabras que se metieron en mi piel con la violencia de un cuchillo y dejaron una gran cicatriz. No lo pude tolerar y huí de ese lugar que había sido elegido como el refugio soñado para nuestra escapada de octubre. ¿Cómo terminé así? me preguntaba una y otra vez.&lt;br /&gt;Sentí un movimiento extraño debajo de mis pies. Me asusté. Supuse que un cardumen había nadado muy cerca provocando ese movimiento aunque también pensé en algún pez grande. Hundí mi cabeza para ver debajo del agua pero sólo vi un puñado de pececitos que nadaban con la corriente, situación que me produjo un moderado alivio. Miré hacia el horizonte buscando respuestas. Desde pequeña había fantaseado con introducirme en el mar como Alfonsina. En más de una ocasión lo había intentado a nado tratando de experimentar una libertad que no tenía. Cuando había pasado la segunda rompiente, me daba vuelta y veía los brazos agitados de mis padres que me obligaban a volver. Esta vez salí en busca de esa libertad en un bote y fui mar adentro hacia ese horizonte de las postales. Pero no lo encontré, me topé con la angustia y la desesperación y en ese momento solo podía pensar que, tal vez, no iba a tener retorno.&lt;br /&gt;Me dolían los ojos y el salitre del agua estaba haciendo estragos en mi cara. Estaba oscureciendo y con la luz se iban mis esperanzas de ser vista por alguna embarcación que pasase por allí con rumbo a un puerto cercano. Aunque el traslado de embarcaciones pesqueras también era escaso en esa zona de la costa, según recordé y eso acabó con mis últimas esperanzas. Me dolían los brazos y las piernas. Me resultaba difícil sostenerme sobre esa tabla que había alcanzado a tomar cuando mi bote se despedazó. La madera rugosa y vieja me lastimaba los dedos y sin embargo me asía a ella, me asía a la vida.&lt;br /&gt;A pesar del frío y la desesperación encontré un tiempo para reflexionar. Estaba flotando en el medio del océano de mi vida. Las olas me golpeaban la cara una y otra vez. Pensé en los problemas que no había podido resolver. Pensé en todos los planes y proyectos que no iba a realizar, en todas las promesas que no iba a cumplir y también en todas las palabras de afecto que no diría. Estaba subiendo la marea y ya no podía mover mis piernas porque estaban entumecidas. Las olas se tornaban gigantes y algunas de ellas pasaban por sobre mí llevándose la poca energía que me quedaba. Quise gritar pero no pude producir ningún sonido. Mis lágrimas se confundían con el agua salada del mar. No tenía más fuerza.&lt;br /&gt;Después de un tiempo que pareció infinito, vi una luz que se aproximaba. Un pesquero, pensé. Tenía que tomar una decisión: tratar de agitar los brazos para llamar la atención o nadar. Solté la tabla y comprobé que podía flotar a pesar de mi debilidad. Me puse en movimiento y comencé a nadar lentamente hacia mi salvación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-8583393423395607295?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/8583393423395607295/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2010/11/flotar-pesar-de-todo.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/8583393423395607295'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/8583393423395607295'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2010/11/flotar-pesar-de-todo.html' title='Flotar, a pesar de todo'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-8773415061830719406</id><published>2010-08-29T11:12:00.000-07:00</published><updated>2010-08-29T11:17:42.427-07:00</updated><title type='text'>Rituales</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/THqj3xHbfYI/AAAAAAAAAEA/Np76ZAPvrE0/s1600/Rituales.bmp"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 203px; FLOAT: right; HEIGHT: 183px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5510897272513854850" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/THqj3xHbfYI/AAAAAAAAAEA/Np76ZAPvrE0/s320/Rituales.bmp" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Si alguien me contara esta historia como propia no la creería. Ésta es una de esas historias que cuesta creer, que cuesta entender, aún para el más supersticioso de los mortales.&lt;br /&gt;Cuando pensamos en brujas o hechicería a muchos de nosotros nos viene a la mente la primera escena de Macbeth con las tres brujas arpías prestas a crear nuevos hechizos. Pero dejando a Shakespeare de lado me animo a decir que estoy muy lejos de esos tres personajes a pesar de lo que viví.&lt;br /&gt;El día que se apagó la última luz de vida de la tía Antonia, tía de mi madre en realidad, me fue encomendado ordenar algunas de sus pertenencias. Dejé pasar un tiempo para abordar esa tarea y cuando sentí que estaba preparada, una tarde, me dispuse a revisar cuidadosamente sus cosas para darles algún destino. Había ropa, sombreros de antaño que alguna vez había usado yo misma para un acto escolar, bijouterie de fantasía y de la otra, cartas color sepia y una especie de libro de otra época. Fue el libro lo que me llamó la atención.&lt;br /&gt;Aquella tarde, dejé todo como estaba y me fui a mi departamento llevándome el libro para estudiarlo con mucho detenimiento. Cada página que leía me confirmaba que mis otras tías me habían enviado a la casona de Antonia con un objetivo. El texto contaba una historia, la historia de las brujas de la familia. Hablaba de muchas generaciones anteriores y de todas y cada una de las mujeres que formaban aquel aquelarre familiar. Yo estaba a años luz de creer semejantes barbaridades aunque los hechos que siguieron me demostraron lo contrario. Ese día, no pude leer más, abandoné el libro sobre una mesa e intenté retomar la lectura de la novela que me entretenía entonces.&lt;br /&gt;Pero mi mente volvía una y otra vez a lo narrado en el libro familiar así que opté por volver a él. El libro contenía historias que se remontaban a muchos años atrás, historias de mujeres que como yo misma vivían una vida supuestamente “normal” y a la vez participaban de actividades relacionadas con la brujería. También leí pequeños textos que describían las sensaciones e intuiciones que las mujeres de la familia habían experimentado. Saber que alguien había experimentado esas sensaciones me produjo escalofríos porque yo también las había vivido pero nunca les había dado trascendencia alguna. Cuando llegué a la última página me impresioné aún más. Allí decía claramente que era yo la persona que debía tomar el lugar de Antonia. Nunca nadie me había hablado de la condición de la tía Antonia y mucho menos de la realidad que me esperaba. Yo estaba segura de que no quería esa vida para mí, una vida de rituales, de secretos oscuros, de supersticiones. Pero también sentía mucha curiosidad y decidí investigar un poco más.&lt;br /&gt;La noche siguiente me dirigí a una dirección que figuraba en el libro y estaba indicada como el lugar de encuentro de las brujas. Allí, según el libro mismo, se reunían personas de distintas familias. Era una casa muy grande de arquitectura antigua ubicada en la zona norte de la ciudad.&lt;br /&gt;Toqué el timbre y cuando me abrieron, dar mi nombre bastó para que me hicieran pasar. Cuando entré al salón donde se encontraban las otras mujeres, una de ellas se acercó y me dijo:&lt;br /&gt;- Te estábamos esperando.&lt;br /&gt;Incapaz de ocultar mi cara de asombro y pavor, me ubiqué en una silla dispuesta a escuchar de qué se trataba todo aquello.&lt;br /&gt;Resultó que yo era el foco de atención de aquella reunión. De alguna manera lo intuía. Una cantidad de sentimientos encontrados me invadieron: miedo, ira, angustia, protección, pertenencia, calor humano. Los ojos de todas la brujas se posaron en mí como esperando que diera un discurso o algo así. Pero mis labios se habían secado y no era capaz de producir palabra alguna. Observé unos minutos, cómo esperaron expectantes.&lt;br /&gt;Con mucho esfuerzo de mi parte y balbuceando prácticamente intenté hacerles entender que sólo sentía curiosidad y que no participaría de lo que fuera que estuvieran preparando. Una de ellas me dijo que no tenía opción y que yo ya era una bruja y que lo que seguía era una especie de simple “trámite”, agregó.&lt;br /&gt;Acto seguido, la de más edad, tomó la palabra y dijo que por supuesto sabían que no faltaría a esa reunión que tenía como objetivo instruirme en el arte de los hechizos y también conferirme el poder para hacer brujerías, poder que ellas suponían que yo ya había vivenciado aunque no habría reconocido debido a que ignoraba mi condición.&lt;br /&gt;Todas las brujas se pusieron de pie y formaron una especie de círculo en cuyo centro me encontraba. Asustada, me puse de pie. Cada una de ellas portando un pequeño cuchillo se efectuó un corte en el brazo dejando caer dos gotas de sangre en un recipiente de bronce que habían ubicado cerca de mí.&lt;br /&gt;Cuando tomé el cuchillo que me dieron y casi automáticamente hice lo que habían hecho todas ellas sin pregunta alguna, supe que a partir de ese momento formaría parte de aquel grupo de mujeres que como yo, también vivían vidas “normales”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-8773415061830719406?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/8773415061830719406/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2010/08/rituales.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/8773415061830719406'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/8773415061830719406'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2010/08/rituales.html' title='Rituales'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/THqj3xHbfYI/AAAAAAAAAEA/Np76ZAPvrE0/s72-c/Rituales.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-1766187011789494428</id><published>2010-07-30T11:58:00.000-07:00</published><updated>2010-07-30T12:18:09.393-07:00</updated><title type='text'>Desesperación contenida</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Le pesaban las piernas y los brazos mientras caminaba resignado hacia la celda que le habían asignado. Sus manos parecían más grandes de lo que realmente eran; hacía horas que unas esposas le impedían movimiento alguno. Santiago nunca imaginó la cárcel. Ahora estaba a punto de habitarla, era profunda y de piedra.&lt;br /&gt;El guardia que lo guiaba le quitó las esposas. Casi automáticamente movió las articulaciones de sus muñecas para tratar de recuperar la movilidad perdida al tiempo que paseó su mirada por la celda buscando al temido compañero. Se encontró con cuatro paredes húmedas, despintadas, que olían a desesperación contenida. Un colchón desvencijado y un banquito blanco que hacía las veces de asiento y de mesa constituían todo el mobiliario. No tenía un compañero de celda, al menos por ahora.&lt;br /&gt;Santiago se dejó caer en el colchón con el peso del cansancio y de la preocupación de no ser capaz de encontrar un solo pensamiento que lo mantuviera vivo. Sin embargo, buscó y buscó en su memoria hasta que se le aparecieron las imágenes de los días felices con ella. Eran jóvenes, alegres, divertidos y tenían mil planes de vida por delante. Santiago no pudo pegar un ojo y en las horas desiertas de la noche evocó su vida con ella, una vida juntos que había comenzado con la esperanza de un futuro pleno.&lt;br /&gt;Los primeros rayos de sol entraron por la pequeña abertura enrejada que funcionaba como ventana. Santiago seguía despierto y más cansado que cuando llegara a la celda la noche anterior. Escuchó los gritos de los guardias despertando a los internos para que se prepararan para comenzar el día. Supo que su vida había cambiado y él era el único responsable. Quería olvidar lo que había vivido sólo el tiempo atenuaría los recuerdos pero él no tendría ese tiempo.&lt;br /&gt;Se puso de pie y miró a través de la pequeña abertura, vio el patio del penal. Varios internos se disponían a comenzar con sus actividades de la mañana. A Santiago no le habían dado ninguna orden pero sabía que tarde o temprano ese mismo día lo vendrían a buscar. Se sentó en la cama y recordó la voz de ella, sus reproches. ¿Cuándo te vas a hacer respetar en tu trabajo? ¿No te das cuenta que tus jefes no te valoran? ¿Qué pretendés que haga con ese sueldo miserable que traes a casa? Lo forzó, su mujer lo presionó una y otra vez. Él la amaba con un amor que perdona y entiende. Con un amor que no se puede perder por un sinfín de reproches. Entonces, en esos momentos de presión, trataba de calmarla y le explicaba que todo estaría mejor muy pronto. Esa conjetura era errónea pero en su momento a Santiago debió sugerirle la correcta. No sólo no logró convencer a su compañera de que las cosas iban a cambiar en su trabajo, de que él finalmente se haría respetar y lograría el ascenso tan merecido sino que al pasar el tiempo ella se tornó más y más insistente. Lo atacaba en todo momento y con innumerables situaciones. Santiago recordó cómo lo humillaba frente a sus amigos con temas que eran privados, cómo lograba poner a toda la familia de él a favor de ella, entre otras cosas. Santiago la perdonaba, siempre la perdonaba.&lt;br /&gt;El guardia abrió la puerta de la celda y a Santiago le dio un vuelco el corazón, a pesar de la situación, fue casi como un bálsamo no escuchar la voz de su mujer reprochándole también haber caído preso. Sin mediar palabra lo esposó y lo sacó de la celda. El director del penal lo recibió en una oficina tan lúgubre como el resto de la prisión. Le indicó con un gesto de su mano que tomara asiento, no vaciló en afirmar que ya no tenía destino sobre la tierra y procedió a darle la explicación que Santiago no quería oír. Le temblaban las piernas porque era conciente de lo que le esperaba, como tantas otras veces le habían temblado las piernas al escuchar a su esposa decirle inútil.&lt;br /&gt;Una hora más tarde los miedos y las preocupaciones de Santiago se desvanecían con su último aliento después de que le suministraran una inyección letal. Minutos antes el director del penal le había preguntado si estaba arrepentido y Santiago le contestó:&lt;br /&gt;- Ya no la tengo que escuchar. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-1766187011789494428?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/1766187011789494428/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2010/07/desesperacion-contenida.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/1766187011789494428'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/1766187011789494428'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2010/07/desesperacion-contenida.html' title='Desesperación contenida'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-4528720662343773213</id><published>2010-06-16T18:06:00.000-07:00</published><updated>2010-06-16T18:12:25.801-07:00</updated><title type='text'>Al borde de la cama</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/TBl2RBBtMrI/AAAAAAAAADw/1jJH216i91w/s1600/Mujer+al+borde+de+la+cama.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 260px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5483544056005735090" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/TBl2RBBtMrI/AAAAAAAAADw/1jJH216i91w/s320/Mujer+al+borde+de+la+cama.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Después de escuchar esas palabras de su labios supe que yo no tenía mañana. Se fue y me quedé sentada al borde de la cama, inmóvil. Cerré los ojos y sentí que se me venía el mundo abajo. No podía pensar. Se hizo de noche y yo seguía quieta en la misma posición al borde de la cama.&lt;br /&gt;La nuestra había sido una relación devastadora, difícil, agresiva. Desde el comienzo supe que sólo iba a experimentar sufrimiento. Era un hombre sombrío, perturbado, frío. Me había atraído todo eso de una manera inexplicable. No me había importado y había seguido adelante segura de poder cambiarlo, tenía esa fantasía como casi todas las mujeres. Me acercaba a él y me alejaba sistemáticamente de todos mis afectos: mis amigos, mis amigas, mis compañeros de trabajo, mis hermanos. Nadie podía entender el vínculo que me unía a “ese hombre”. Así lo llamaban todos, ni siquiera podían llamarlo por su nombre.&lt;br /&gt;Sentí el peso de mis párpados y me recosté en la cama. Puse mi cabeza sobre la almohada y mecánicamente estiré mi brazo buscándolo. Sabía que no estaba allí pero tuve la ilusión de tocarlo como cuando dormía junto a mí. Me acurruqué como queriendo despojarme del frío que me brotaba en los huesos. Me pregunté si encontraría algo de calor otra vez en algún momento. Me quedé dormida. Mi sueño fue un sueño agitado, la continuación de la pelea feroz que habíamos tenido horas antes.&lt;br /&gt;Unos adolescentes gritaron cerca de mi ventana. Me desperté sobresaltada. Me tomó sólo unos minutos darme cuenta de que seguía en el medio de mi infierno: él me había abandonado.&lt;br /&gt;No tenía fuerza. No tenía la voluntad para incorporarme en la cama y mucho menos para tomar las riendas de mi destino, sin él. No quería seguir viviendo, sin él. No sabía cómo. Maldije a los jóvenes que me sacaron del sopor de mi sueño porque él había quedado allí en mis sueños. Peleábamos, pero estaba allí. Su arrogancia, su desgano, su falta de comprensión, su desamor estaban en mi sueño. Quería volver a soñarlo para poder amarlo como antes, como cuando nos conocimos y me cautivó.&lt;br /&gt;Fue inútil intentar volver a dormirme. Con esfuerzo me puse de pie y caminé hasta la cocina. Preparé café intenso y amargo como lo tomaba él. Lo bebí. Recorrí el departamento tristemente vacío. Volví al cuarto y me acerqué al placard. Lo abrí y acaricié sus trajes, sus sweaters, sus camisas. Tomé una de sus corbatas de seda y la acerqué a mi cara: tenía su olor. Ese perfume se impregnó en mi piel, estaba enloqueciendo.&lt;br /&gt;Me senté en la cama en la misma posición Me senté a esperarlo. Él iba a volver, él tenía que volver. Esperé horas interminables sentada al borde de la cama. No me podía mover. Casi me obligué a quedarme en la misma posición que cuando se fue. Él volvería y cuando por fin entrara por la puerta del dormitorio se daría cuenta del amor que sentí siempre por él. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-4528720662343773213?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/4528720662343773213/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2010/06/al-borde-de-la-cama.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/4528720662343773213'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/4528720662343773213'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2010/06/al-borde-de-la-cama.html' title='Al borde de la cama'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/TBl2RBBtMrI/AAAAAAAAADw/1jJH216i91w/s72-c/Mujer+al+borde+de+la+cama.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-2521482774040354658</id><published>2010-05-18T16:57:00.000-07:00</published><updated>2010-05-18T17:03:54.338-07:00</updated><title type='text'>Mirar Mejor</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Cada mañana cuando se levantaba a Luis le pesaban los ojos, los brazos, la vida. Era joven pero el infortunio lo había castigado y no creía en nada ni en nadie. Tenía un trabajo. No tenía amigos ni familia.&lt;br /&gt;Para llegar a la chacra donde trabajaba todos los días Luis pasaba por un campo sembrado de trigo. Era una extensión de tierra que parecía sin fin. A lo lejos se veía una casa de gran tamaño escoltada por inmensos árboles añejos. Podía divisar también una construcción pequeña que sería de los peones, pensaba.&lt;br /&gt;Esa mañana, como todas las mañanas, emprendió su camino al trabajo. Había una brisa suave que hacía danzar los trigales dorados. Respiró profundamente para llenar sus pulmones con ese oxígeno cargado de naturaleza tratando así de limpiar el aire viciado que tenía dentro. Cuando pasó por la casa de los trigales se detuvo un instante. Algo lo hizo detenerse, una sensación, un impulso. Cambió su rumbo y comenzó a recorrer el sendero que lo llevaría a las puertas de una nueva vida.&lt;br /&gt;Se dejó llevar aunque sabía que ya era la hora de ingresar a la chacra donde desempeñaba tareas de peón de campo. Tareas que odiaba y creía que nunca, nunca iba a ser capaz de dejar. Se había empleado hacía ya cinco años cuando la vida le arrebató a sus padres de un tirón. Desde ese día sus despertares habían sido grises, vacíos y sin esperanza. Creía que no iba a volver a sonreír. Disfrutaba la vida de campo pero su aspiración había sido siempre la de convertirse en ingeniero o en veterinario. Después del accidente que le costara la vida a sus padres, estudiar no fue una opción. Se empleó en esa chacra para sobrevivir, tenía cuentas que pagar: las propias y las que había heredado de sus padres.&lt;br /&gt;Esa mañana, diferente a otras, siguió caminando por la callecita angosta que lo llevaba al portón principal de la propiedad. Algunos pájaros multicolores revoloteaban sobre su cabeza como dándole la bienvenida. A pocos metros de la entrada observó que los grandes ventanales estaban abiertos y las cortinas de hilo blanco se dejaban ver por la fuerza de la brisa que ingresaba a la casa sin permiso. Era un lugar alegre, lleno de flores y había varias mascotas que correteaban en el jardín del frente. Luis se preguntó qué estaba haciendo en ese lugar, qué estaba buscando. Parecía el hogar de una familia con niños felices.&lt;br /&gt;Inmóvil en el portón de acceso imaginó el encuentro con esa familia y pensó que tenía que inventar una excusa antes de golpear sus manos para que lo atendieran. De algo estaba seguro y era que iba a conocer a los habitantes de esa casa. Fantaseó con encontrar una mujer para amar, una compañera para formar una familia como a la que había pertenecido alguna vez. Varias ideas recorrieron su mente y se quedó con la de estar buscando un trabajo y un lugar para vivir.&lt;br /&gt;Minutos más tarde golpeó sus manos. Los perros ladraron pero no hubo respuesta del interior de la casa. Luis se aventuró a abrir el portón y caminó hasta encontrar una pérgola. Allí, sentada en una hamaca de madera de roble había una mujer joven, hermosa. La contempló unos segundos y quiso saber su nombre, qué estaba haciendo allí y cuáles eran sus sueños. Se acercó un poco más pero ella no notó su presencia, parecía absorta contemplando una rosa que sostenía en su mano derecha.&lt;br /&gt;Con cuidado para no asustarla la saludó. La joven no se sobresaltó y le dijo que se sentara a su lado, que lo estaba esperando. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-2521482774040354658?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/2521482774040354658/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2010/05/mirar-mejor.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/2521482774040354658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/2521482774040354658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2010/05/mirar-mejor.html' title='Mirar Mejor'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-5397095373586680998</id><published>2010-04-14T06:16:00.000-07:00</published><updated>2010-04-14T06:23:42.929-07:00</updated><title type='text'>El ojo de la tormenta</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El cielo estaba tapado de nubes espesas color plomo, el viento soplaba en todas direcciones. Me apresuré a entrar la ropa que estaba colgada en el patio. Volaban hojas en tonos de otoño: naranja intenso, cobrizo y amarillo. Me sostuve el cabello con una mano y con la otra tomé las prendas semi húmedas. Corrí a la cocina con el alivio de pensar que estábamos todos en casa. Bueno, todos no. Mariel no estaba.&lt;br /&gt;Tenía veintidós años cuando me dijo que había decidido irse a vivir con ese chico, el novio. No había nada que yo pudiera hacer más que aconsejarla y rezar para que le fuera bien, para que no se equivocara y para que, por sobre todas las cosas, fuera feliz. No lo conocía demasiado a él así que tenía que confiar en el buen juicio de mi hija. Los hermanos tampoco estaban muy convencidos y en el lenguaje propio de los jóvenes le habían dado sus opiniones. Ella, claro, no escuchó y se fue igual. Nunca supimos como le había ido porque no la volvimos a ver. Cinco largos años, pensé.&lt;br /&gt;La tormenta se hacía más intensa y empezaron a caer algunas gotas. Decidí entrar el auto al garage por temor a que cayera granizo. No podía encontrar las llaves. Busqué en el living, en la cocina y en mi cuarto. Finalmente las vi, bajo la mesa del comedor. Me apresuré a la puerta principal porque el viento era cada vez más intenso. Cuando abrí, la vi. Estaba acurrucada en el piso en el porch de entrada. Apenas la pude reconocer. Era mi nena: rubia, delgada, hermosa y cubierta de lágrimas.&lt;br /&gt;La ayudé a incorporarse porque parecía muy débil. Entre sollozos me dijo que había roto la relación con su novio, que no lo volvería a ver y que había perdido cinco años de su vida. Como mamá tenía mis esperanzas puestas en una carrera brillante para ella, que era brillante. Nada de eso había sucedido. Conteniendo el llanto me contó que había desperdiciado su vida. No tenía un empleo fijo, había abandonado la facultad y básicamente no tenía idea de qué hacer con el resto de su vida y ya cumplí veintisiete años, me dijo llorando.&lt;br /&gt;Mi primer impulso fue contenerla y decirle que todo iba a estar bien, que sus hermanos y yo misma la ayudaríamos a salir adelante pero conocía muy bien a mi hija. Entonces le dije:&lt;br /&gt;-¿Dónde pensas vivir? Le hablé en un tono neutro como si le hablara a un extraño.&lt;br /&gt;- Pero, má, ¿cómo me preguntás eso? Sabés que no tengo dónde- me contestó convencida de que la respuesta era: en casa.&lt;br /&gt;Ya era de noche y el cielo se iluminó con un rayo al tiempo que se escuchó un estrepitoso trueno.&lt;br /&gt;- Soy tu madre y quiero lo mejor para vos- le dije como preámbulo de una especie de acuerdo tácito- Quiero que sepas que, si tu idea es volver a casa, hay ciertos asuntos que tenemos que aclarar.&lt;br /&gt;Los ojos color miel de Mariel se endurecieron pero me dijo que estaba dispuesta a escucharme y a seguir todos mis consejos. Le hablé de la responsabilidad de vivir como una adulta en una casa donde todos trabajaban y estudiaban o las dos cosas. Le dije también que debía comenzar a buscar un empleo y que mientras lo conseguía se ocuparía de organizar las tareas de la casa y las comidas para todos los demás. La alternativa, aclaré es buscarte otro lugar para vivir.&lt;br /&gt;Mi hija me escuchó pacientemente y prometió adaptarse a los horarios de la casa. Reconoció y lamentó haber vivido todos estos años sin el anhelo de progresar u obtener logros propios. Sé que fueron sólo palabras pero fue un comienzo.&lt;br /&gt;El cielo comenzó a despejarse. El color de las nubes ya se había aclarado y viajaban rápidamente hacia otros destinos. La tormenta había pasado. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-5397095373586680998?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/5397095373586680998/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2010/04/el-ojo-de-la-tormenta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/5397095373586680998'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/5397095373586680998'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2010/04/el-ojo-de-la-tormenta.html' title='El ojo de la tormenta'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-9173672481117250473</id><published>2010-02-28T10:22:00.000-08:00</published><updated>2010-02-28T10:27:38.018-08:00</updated><title type='text'>De padre a hijo</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/S4q1fjeP9LI/AAAAAAAAADg/pw5W6XpoYzg/s1600-h/Arbol+de+navidad.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 143px; FLOAT: left; HEIGHT: 143px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5443362653333353650" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/S4q1fjeP9LI/AAAAAAAAADg/pw5W6XpoYzg/s400/Arbol+de+navidad.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Era una tarde cálida de diciembre y la familia de José se preparaba para recibir la Nochebuena. Los chicos mayores decoraban el arbolito con esmero. Innumerables adornos dorados de distintos tamaños poblaban las ramas verde intenso con detalles de nieve que simulaban otro clima, otro lugar. Los adornos más grandes van en la parte de abajo, decía mamá. Todos, sin excepción, peleaban por ubicar la gran estrella brillante en el extremo del árbol que marcaba el fin de la tarea.&lt;br /&gt;Mientras José controlaba que la disputa por la estrella no llegara a mayores, Ramiro, su hijo menor se le acercó y le preguntó:&lt;br /&gt;- Papá, cuando vos era como yo, ¿había arbolito de Navidad?&lt;br /&gt;Ramiro le arrancó una sonrisa al papá, que le respondió:&lt;br /&gt;- Pero claro, Ramiro, ¡fijate lo que me estás preguntando!&lt;br /&gt;- ¿Y quién decoró el primer arbolito? insistió el nene.&lt;br /&gt;José elevó su vista como quien intenta recordar y le contó a su hijo que había leído en un libro hacía años que el primer árbol de Navidad tuvo sus orígenes en Alemania, un país de Europa, en el año 1600. Le dijo también que otras personas creían que el primer árbol se había decorado en otro país de Europa, Inglaterra. Y continuó José su relato, agregando que los reyes del Castillo de Windsor, doscientos años después les habían pedido a sus empleados que trajeran un pino del bosque y lo cubrieran con distintos adornos. Los inviernos solían ser tan crudos que pequeños detalles como ese en el interior eran importantes, explicó José a su hijo. El niño escuchó fascinado el relato de su padre que dio vueltas en su cabecita por mucho tiempo. José se sintió orgulloso de poder satisfacer la curiosidad de su hijo con palabras sencillas y estaba seguro de haber despertado más curiosidad en él.&lt;br /&gt;Olvidadas las explicaciones, los niños le pidieron ayuda a José para ubicar las luces en el árbol, mamá les había dicho que era peligroso para que lo hicieran solos. Entonces José se acercó y con cuidado instaló varias guirnaldas.&lt;br /&gt;Mientras lo hacía fue inevitable recordar sus días de niño. Él no había tenido una niñez feliz como la que su esposa y él mismo estaban tratando de procurarle a los suyos. Sus Navidades no estaban rodeadas de regalos y de afectos. Su madre y él, solos, intentaban pasar las fiestas sin pensar demasiado en festejar. No tenían mucho para festejar, recordó. Su madre trabajaba día y noche para acercar los alimentos a la mesa y José había comenzado a trabajar a muy temprana edad para darle su apoyo.&lt;br /&gt;Su esposa se le acercó, lo notó triste y le preguntó:&lt;br /&gt;- ¿Pasó algo, querido?&lt;br /&gt;- En esta época del año estamos todos muy sensibles, supongo, recordé mi Navidad de niño, solía ser tan distinta a la de nuestros hijos- respondió José.&lt;br /&gt;- Pensá en lo bueno y en la forma en que estamos educando a nuestros hijos- trató de reconfortarlo ella.- Ramiro me contó, feliz, la historia del árbol- agregó.&lt;br /&gt;Llegó la Nochebuena, Navidad y muchas otras Navidades. Los niños se hicieron hombres y mujeres y tuvieron sus propias familias.&lt;br /&gt;Una tarde, sonó el timbre en la casa de José, era Nochebuena. Comenzaron a llegar Ramiro y sus hermanos con sus esposas e hijos. Era una noche muy iluminada por las estrellas y José salió al jardín a tomar aire. Se sentía feliz de poder reunir a los suyos y de que todos ellos desearan volver a la casa de los abuelos. José sintió que su misión estaba cumplida en la vida. Estaba rodeado por sus afectos, su esposa, todos sus hijos y sus nietos a quienes amaba más que a nadie en el mundo. Son tan pequeños y me dan tanta alegría, reflexionaba.&lt;br /&gt;Estaba mirando hacia el cielo cuando sintió un tirón en su camisa. Era su nieto más pequeño que le dijo:&lt;br /&gt;- Abu, ¿querés que te cuente la historia del árbol de Navidad? &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-9173672481117250473?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/9173672481117250473/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2010/02/de-padre-hijo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/9173672481117250473'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/9173672481117250473'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2010/02/de-padre-hijo.html' title='De padre a hijo'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/S4q1fjeP9LI/AAAAAAAAADg/pw5W6XpoYzg/s72-c/Arbol+de+navidad.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-3445305416751030223</id><published>2010-01-17T06:42:00.000-08:00</published><updated>2010-01-17T06:46:11.238-08:00</updated><title type='text'>Sin Reproches</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/S1MikcZ6uBI/AAAAAAAAADY/Fv5CaFE90y4/s1600-h/Pupitres.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 116px; FLOAT: left; HEIGHT: 87px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5427719985407113234" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/S1MikcZ6uBI/AAAAAAAAADY/Fv5CaFE90y4/s400/Pupitres.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;Uno a uno los alumnos se ubicaron en pupitres de un aula desconocida. Ella podía percibir cómo influirían esos colores, esos aromas y esas paredes en las vidas de cada uno de sus nuevos alumnos. Sabía que se crearían nuevos lazos entre ellos y también con ella, su nueva profesora. También sabía que allí conocerían a los amigos que, quizás, los acompañarían en la vida. Celia se tomó unos minutos para observar aquellas caras nuevas en la escuela secundaria. Los chicos iban a resolver una evaluación niveladora y varios de ellos habían venido acompañados de sus madres como quien recibe un último empujoncito para animarse a algo difícil. Antes de empezar, Celia se aseguró de nombrar a todos los presentes leyendo sus nombres de una lista que le había entregado Leandro, el preceptor. Su sorpresa fue grande cuando el último apellido le recordó a alguien. Era el apellido de casada de una vieja amiga, una amistad que había perdido en un episodio que ella nunca había llegado a entender.&lt;br /&gt;- ¿Cuál es tu nombre? - le preguntó al alumno.&lt;br /&gt;- Federico- le contestó.&lt;br /&gt;Y luego le preguntó si su mamá se llamaba Sonia a lo que el chico asintió.&lt;br /&gt;Cumplido el tiempo de la prueba, Celia estaba ansiosa por abandonar el aula en busca de su amiga pero, al mismo tiempo, temía encontrarse con una extraña.&lt;br /&gt;Recordó en que estado de confusión la había dejado, años atrás, la última conversación telefónica con Sonia.&lt;br /&gt;- Te llamaba para contarte que finalmente nos mudamos- había dicho Celia.&lt;br /&gt;-¡Ah! Pensé que era un proyecto a futuro- había acotado Sonia con un timbre de voz que develaba cierto enojo.&lt;br /&gt;- Por suerte lo pudimos concretar pronto, es lo mejor para mi trabajo y la escuela de los chicos- había tratado de explicar Celia como pidiendo disculpas - Te paso el teléfono de mi nueva casa.&lt;br /&gt;- Justo ahora no tengo ni un papel para escribir- había interrumpido Sonia- Estoy apurada, otro día nos hablamos. Chau.&lt;br /&gt;Celia se había quedado azorada. ¿Por qué tanta bronca? No lo había podido entender. Antes de ese último llamado, Sonia le había dicho que ella estaba feliz viviendo en ese pueblo alejado y tranquilo y que no lo cambiaría por nada del mundo. Celia le había asegurado que lo entendía pero que su visión era distinta, que no quería seguir viviendo en ese lugar.&lt;br /&gt;Cuando cada alumno hubo entregado su hoja, Celia se apresuró al hall donde se encontraban los padres. El corazón le latía con fuerza y le costaba creer que estaba experimentando esa sensación. Después de todo ella no había hecho nada malo, pensaba.&lt;br /&gt;Una gran sonrisa la esperaba en el hall. Era ella. Era su antigua amiga que quería saludarla como si nada hubiese sucedido.&lt;br /&gt;- Qué sorpresa, ¿no? - le dijo Sonia.&lt;br /&gt;- La verdad es que si no hubiese sido por el apellido de tu marido no hubiese podido reconocer a Federico. Era tan pequeño la última vez que lo vi- explicó Celia.&lt;br /&gt;Se sentaron en el hall y charlaron. Sonia le contó que suponía que se encontrarían porque recordaba que ella trabajaba en ese colegio, no sabía que el encuentro sería tan inmediato. Todo el tiempo Sonia parecía querer excusarse por los años que habían pasado sin verse, sin hablarse. Y le contó cómo la vida la había golpeado, a ella y a su familia, cómo Federico había transitado por varias escuelas y lo difícil que le había resultado y aún le resultaba vivir en un lugar tan alejado.&lt;br /&gt;Celia la escuchó pacientemente y mientras lo hacía recordaba sus tardes de confidencias en las que ella solía hacer las veces de sicóloga para Sonia. No hubo lugar para el reproche, tampoco hubo palabras agresivas. Celia intentó transmitirle la seguridad que Sonia estaba buscando en la escuela. Se prometió olvidar e intentar recomponer esa amistad que había nacido una vez en otra escuela secundaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-3445305416751030223?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/3445305416751030223/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2010/01/sin-reproches.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/3445305416751030223'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/3445305416751030223'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2010/01/sin-reproches.html' title='Sin Reproches'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/S1MikcZ6uBI/AAAAAAAAADY/Fv5CaFE90y4/s72-c/Pupitres.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-6287179373577232047</id><published>2009-12-20T16:28:00.000-08:00</published><updated>2009-12-20T16:56:35.475-08:00</updated><title type='text'>Navidades</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/Sy7G4JCnIfI/AAAAAAAAADQ/TnG3DlNiwu8/s1600-h/Papa+Noel.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 200px; DISPLAY: block; HEIGHT: 135px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5417486069575131634" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/Sy7G4JCnIfI/AAAAAAAAADQ/TnG3DlNiwu8/s400/Papa+Noel.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Hojas verdes brillantes de muérdago que adornaban el patio de los abuelos. La mesa en el centro, el mantel blanco, limpio, listo para albergar la vajilla que se lucía sólo en Navidad.&lt;br /&gt;El llamado a poblar la mesa y todos nosotros ansiosos por su llegada. Y daban las doce. Corríamos para verlo. Una vez más se nos escapaba dejando a su paso la esperanza de alcanzarlo, tal vez el año siguiente.&lt;br /&gt;Los regalos, la alegría, las pequeñas desilusiones, las lágrimas de los mayores.&lt;br /&gt;Año tras año la escena se repetía: la familia, la mesa de Nochebuena, los paquetes de papeles de colores, las luces que invitaban a soñar.&lt;br /&gt;Un día, cambiamos de patio. Los abuelos ya no están. Algunas ilusiones se habían desvanecido. Pero nacieron otras con más fuerza, con mucho amor, con una vida que ya cuenta veinte años y otra que apenas comienza.&lt;br /&gt;Ahora somos nosotros quienes les creamos la ilusión de Papá Noel a los más chicos. Y son ellos los que corren para verlo. Y no lo encuentran y saludan al cielo con la esperanza de que el año que viene volverá… &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-6287179373577232047?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/6287179373577232047/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/12/navidades.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/6287179373577232047'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/6287179373577232047'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/12/navidades.html' title='Navidades'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/Sy7G4JCnIfI/AAAAAAAAADQ/TnG3DlNiwu8/s72-c/Papa+Noel.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-7337064602963631878</id><published>2009-11-21T11:27:00.000-08:00</published><updated>2009-11-21T11:29:23.818-08:00</updated><title type='text'>Sabor amargo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;La primera vez que lo vi estaba desaliñado y usaba un vaquero desgastado y sucio. Sus ojos tristes azul cielo pedían atención, ayuda, contención. A pesar de sus cortos trece años tenía un prontuario digno de cualquier delincuente de oficio. En su entrada número sesenta a la comisaría ostentaba haber robado una motocicleta a mano armada.&lt;br /&gt;Hace escasos tres meses que trabajo como psicóloga para un centro de rehabilitación del conurbano y el caso de un adolescente perturbado y drogadicto había caído en mis manos. Antes de hablar con él me aseguré de conocer al detalle toda la información que me proporcionaba mi colega y especialista en casos como ese. A las tres en punto estaba sentada en mi oficina esperando a Fabio, mi paciente recién llegado al establecimiento. Se abrió la puerta de la oficina y lo vi. Estaba abatido, posiblemente sin haber dormido en toda la noche y encima, pensé, con el amargo sabor de la abstinencia. Escoltado por dos empleados del centro se aproximó a mi escritorio. Les pedí que nos dejaran solos a sabiendas de la peligrosidad de mi paciente.&lt;br /&gt;Intenté que me mirara a los ojos sin éxito y entonces opté por comenzar a hablar de música para tratar de captar la atención del niño. Cuando mencioné un grupo de rock pesado, me miró. Al parecer le llamó la atención que conociera a esos músicos, yo que soy una vieja de treinta y pico. Y rompió el silencio:&lt;br /&gt;- Me voy a escapar, no te gastes- me dijo como si opinara sobre el tiempo.&lt;br /&gt;No reaccioné y seguí hablando como si nada. Entonces se puso a mirar al suelo y pateó la silla del escritorio despacito. Le hice un par de preguntas pero no me hablaba. Llamé a mi asistente y le indiqué que se llevara al paciente. Lo vi ponerse de pie, su cabeza colgando como si le pesara y movía todo su cuerpo como protestando por estar allí.&lt;br /&gt;Me quedé sola, leí y re-leí el informe de Fabio. Estaba acusado de haber rociado con nafta a otro chico de trece años y de haberle prendido fuego. Me pregunté si toda la psicología alcanzaría para revertir un caso como éste.&lt;br /&gt;Intenté llegar a él en varias sesiones más. Nunca me habló y lo vi sentirse cada vez peor, se le notaba en la cara. Necesitaba aspirar nafta, me dijo, ¡nafta!&lt;br /&gt;Una tarde que lo esperaba no llegó. Recibí en cambio un llamado telefónico que me decía que Fabio se había escapado.&lt;br /&gt;Entonces empezó una persecución policial. El llamado de un vecino alertó a la policía sobre su posible paradero. Los efectivos montaron un operativo en una casa en Luján. Cuando ingresaron Fabio no estaba solo, lo acompañaba un amigo y estaban aspirando droga, la droga de pobres. Al verse cercados se entregaron. Fabio y su amigo retoman su camino de vuelta al centro de rehabilitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y son las tres de la tarde y el nene de trece años de ojos azul cielo entra en mi oficina una vez más. Lo miro, me mira y me dice:&lt;br /&gt;- Viste que me escapé y me voy a volver a ir, vas a ver.&lt;br /&gt;Intento empezar el diálogo y que me cuente y lo único que me dice es que necesita aspirar nafta, pronto, nafta, me dice. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-7337064602963631878?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/7337064602963631878/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/11/sabor-amargo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/7337064602963631878'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/7337064602963631878'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/11/sabor-amargo.html' title='Sabor amargo'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-3964610253153051303</id><published>2009-09-27T17:06:00.001-07:00</published><updated>2009-09-27T17:16:28.749-07:00</updated><title type='text'>Intento fallido</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/Sr_-J0e8lmI/AAAAAAAAADI/L8W4x_AsSLA/s1600-h/Ni%C3%B1os+de+pesca.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 134px; FLOAT: left; HEIGHT: 91px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5386303124019123810" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/Sr_-J0e8lmI/AAAAAAAAADI/L8W4x_AsSLA/s400/Ni%C3%B1os+de+pesca.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El sol se oculta en el horizonte. El océano está calmo y las olas se acercan a la orilla como pidiendo permiso. Un grupo de gaviotas revolotean inquietas sobre unas migajas de pan que están sobre la arena húmeda. La brisa es muy fría y eriza la piel de los tres niños que caminan rumbo al muelle. Sus narices están enrojecidas, van tomados de las manos. Visten pantalones abrigados, camperas y gorras que cubren sus orejas. También llevan sus elementos de pesca: unas enormes cañas de pescar y una especie de canasta que desborda de cosas.&lt;br /&gt;Cuando llegan al sector del muelle, comienzan a subir lentamente los escalones que los llevarán al lugar donde están los pescadores. Con dificultad logran subir las cañas y los demás elementos. El mar se alborota y las olas golpean los pilares de concreto. En ese momento un hombre muy alto con una enorme campera negra y un sombrero de pescador les impide el paso. Con un gesto de su mano huesuda les indica que no pueden ir al muelle. Las caras de desilusión de los niños no logran convencer al hombre. Uno de los niños se enoja e intentando cubrir a los más pequeños con su cuerpo, le hace frente al hombre. Éste se sorprende e intenta tomar los hombros del niño con sus manos. Pero, el niño le da una certera patada en los tobillos. El hombre no es lo suficientemente hábil ni rápido y el niño logra escapar seguido de los otros dos. Corriendo y arrastrando las cosas a su paso bajan las escaleras. El hombre, enfurecido, los persigue. Les grita muy fuerte. Lejos de asustarse los chicos se mueren de risa. Esto enoja aún más al pescador que corre tras ellos. En el furor de la huída, uno de los chicos pierde una zapatilla. Intenta volver a buscarla pero los otros dos lo toman del brazo y le señalan la proximidad de su enemigo. Los acecha.&lt;br /&gt;Corren unos minutos más. Luego se detienen para mirar al hombre que está agachado, como si le faltara el aire. Ellos, jóvenes y vivaces, siguen corriendo hacia su seguridad. Ya camino a casa rompen el silencio.&lt;br /&gt;- Papá nos dijo que no nos iban a dejar entrar solos al muelle.&lt;br /&gt;- Sí, pero vos ya sos grande.&lt;br /&gt;- Y sí, ayer cumplí siete pero ese señor no lo sabe.&lt;br /&gt;El cielo está azul oscuro y una vez más el mar se aquieta. Una última gaviota vuela a guarecerse y los niños dejan la playa. Juntos los tres caminan más tranquilos. Sus caritas felices dan cuenta de su aventura.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-3964610253153051303?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/3964610253153051303/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/09/intento-fallido_27.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/3964610253153051303'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/3964610253153051303'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/09/intento-fallido_27.html' title='Intento fallido'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/Sr_-J0e8lmI/AAAAAAAAADI/L8W4x_AsSLA/s72-c/Ni%C3%B1os+de+pesca.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-219333896200104206</id><published>2009-08-28T12:32:00.000-07:00</published><updated>2009-08-28T12:34:19.462-07:00</updated><title type='text'>Colegas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt; Agotada después de un día arduo de trabajo, Delia decidió  comer algo liviano e irse a descansar. La pollera negra y la blusa  de seda que había usado para la reunión estaban sobre una silla cerca de su cama. La ventana había quedado entreabierta y una brisa movía levemente la cortina rústica. Delia ponía especial atención en los detalles. En su casa y en su trabajo.&lt;br /&gt;Recostada en su cama pensaba en esa tarde, en la presentación publicitaria del nuevo producto. A su criterio, el evento había sido un éxito. Así lo manifestaron los clientes de la compañía y así también se lo habían hecho saber sus superiores. Sin embargo, uno de sus colegas, Mario, se había manifestado con comentarios poco felices. Ella supo sortear la situación. Lo escuchó pacientemente pero no discutió con él. Confrontarlo sólo hubiera empeorado las cosas. La campaña publicitaria le había sido asignada a pesar de que ella era relativamente nueva en la empresa por eso la hostilidad de su compañero era de esperar.&lt;br /&gt;Sonó el teléfono, Delia se sobresaltó en la cama. Miró el reloj despertador pensando que ya había llegado la hora de levantarse e ir a la oficina. Descubrió con cierto alivio que eran las cuatro de la mañana. Las cuatro de la mañana. El alivio que sintió se transformó en alarma al pensar que si el teléfono sonaba a esas horas era porque algo grave sucedía. Respondió. Nadie le contestó. Cortó. Entonces intentó volver a dormirse. Sintió frío. Otra vez la campanilla del teléfono. Levantó el tubo y nada.  Sonó por tercera vez y una voz desconocida le dijo que se cuidara, que estaba haciendo mal las cosas. Delia intentó averiguar quien era la persona del otro lado de la línea, nadie le contestó. Colgó el tubo y se levantó, nerviosa. Se puso un sweater y cerró la ventana que había quedado abierta. &lt;br /&gt;Encendió las luces de su cuarto y se dispuso a ordenar su ropa. Dormir sería una misión imposible, estaba demasiado agitada por los llamados. Otra vez el teléfono. Y esta vez la voz le describió las cosas que ella había hecho, como cerrar la ventana y  encender las luces de su habitación. La inquietud de Delia se transformó en terror. Descolgó el teléfono y tomó su celular dispuesta a llamar a la policía.&lt;br /&gt;Mientras intentaba comunicarse trató de pensar quién podría estar detrás de todo eso. Estaba segura de que enemigos no tenía y se negaba a pensar que la situación pudiera tener algo que ver con su trabajo pero las imágenes de la reunión de la empresa  volvieron a inundarle la mente. Pensó en Mario. ¿Sería capaz de tanto por celos? Ella sabía que tenía una personalidad difícil pero no creía que pudiera acosarla de ese modo.&lt;br /&gt;El oficial de policía la tranquilizó y le hizo saber que mandaría un móvil a la zona. Minutos más tarde escuchó un auto, se asomó y vio al patrullero. Los llamados cesaron, Delia estaba más tranquila. Ya era demasiado tarde para volver a dormir, así que decidió  ducharse y prepararse para ir a la oficina.&lt;br /&gt;Cuando llegó a la empresa, se sentía agotada. El estrés de los llamados anónimos y haber dormido pocas horas la habían afectado mucho. Se dirigió a la oficina de su jefe para decirle que no estaba en condiciones de cerrar el trato con los clientes de la presentación. Eligió no contarle lo que había vivido. Su superior minimizó la situación y le dijo:&lt;br /&gt;- Despreocupate, ya Mario te reemplaza.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-219333896200104206?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/219333896200104206/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/08/colegas.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/219333896200104206'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/219333896200104206'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/08/colegas.html' title='Colegas'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-462116420426417421</id><published>2009-08-16T13:58:00.000-07:00</published><updated>2009-08-16T14:04:14.692-07:00</updated><title type='text'>Aprendizaje</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/Sohzbm0eHqI/AAAAAAAAACw/tTCQ5-NIpdw/s1600-h/tips_flores_jarrones.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 250px; FLOAT: right; HEIGHT: 250px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5370669473753603746" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/Sohzbm0eHqI/AAAAAAAAACw/tTCQ5-NIpdw/s320/tips_flores_jarrones.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;A pesar de estar en pleno invierno, el sol es generoso. Acaricia mi cara y el sol y el trago que estoy bebiendo me embriagan levemente. Es temprano para almorzar todavía pero sin dudas la señora Amelia tendrá todo dispuesto en la cocina para el almuerzo del domingo.&lt;br /&gt;Mi mente se transporta a aquellos días en que estabas aquí. Decidías si comeríamos vegetales y pollo o carne asada. Llenabas la casa de flores. Tu perfume me embriagaba aún más que el de los ramos que arreglabas con esmero por aquí y por allá. Para entonces la señora Amelia era un personaje nuevo entre nosotros. Te encargaste de explicarle con delicada paciencia los quehaceres tal como a vos te gustaba que se hicieran. Eras estricta con esas cosas.&lt;br /&gt;Entrecierro los ojos y escucho el trinar de los pájaros. Se confunden, el sol es muy intenso y creen que es primavera. Incluso algunos pimpollos quieren asomarse. Me siento sólo. Los niños corren por el jardín. Igual, estoy sólo. La alegría que me dan nuestros hijos me resulta escasa. Escucharlos hablar sobre sus amigos, la escuela, sus travesuras debería serme suficiente para ser feliz. No lo es. Me siento mal por eso.&lt;br /&gt;Tus recuerdos pueblan mi mente. Verte jugar con los niños era una fiesta. Siempre estabas dispuesta a posponer cualquiera de tus actividades por ellos, para estar con ellos. Me resulta difícil describir tu extrema dedicación y tu amor para con los niños y para conmigo también.&lt;br /&gt;Se que seré capaz de entender algún día. También estoy seguro de que nunca tendré la madurez suficiente para entender que no me lo hayas dicho a los ojos. Tu falta de valor no fue digna de vos. Nunca podré perdonarte haber tenido que leer en esa carta, que recibí de manos de la señora Amelia, que no eras feliz, que nunca lo habías sido. Me temblaban las manos, mi vista estaba borrosa. No podía leer bien tus palabras. Tal vez no las quería leer. Pensé inmediatamente en nuestros días felices. Fueron una mentira.&lt;br /&gt;Y ahora aquí sentado y bebiendo mi gin busco no enloquecer para seguir adelante, para criar a mis hijos, para intentar reencontrarme con el hombre que alguna vez fui antes de conocerte, para aprender a vivir, sin vos. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-462116420426417421?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/462116420426417421/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/08/aprendizaje.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/462116420426417421'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/462116420426417421'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/08/aprendizaje.html' title='Aprendizaje'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/Sohzbm0eHqI/AAAAAAAAACw/tTCQ5-NIpdw/s72-c/tips_flores_jarrones.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-4055850497652563241</id><published>2009-07-21T08:49:00.001-07:00</published><updated>2009-07-21T08:50:38.397-07:00</updated><title type='text'>Demasiado tarde</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SmXjt6Xyd5I/AAAAAAAAACo/tJfLgz90hY0/s1600-h/Barco.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 198px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5360941309357094802" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SmXjt6Xyd5I/AAAAAAAAACo/tJfLgz90hY0/s320/Barco.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Juan miraba sus manos inquieto. Sentía mucho frío. Sólo vestía un sweater de hilo y unos jeans. Una y otra vez la violencia de la discusión invadía su mente. Los reclamos a gritos de Oscar retumbaban en su cabeza. Las balas estaban sobre el escritorio. Esperaban. Nunca fue un hombre demasiado valiente. Tampoco un cobarde. No, un cobarde no.&lt;br /&gt;Había llegado a su empresa temprano como siempre. Oscar llegó unos minutos más tarde. Hacía diez años que eran socios. Luego de los saludos formales, conversaron sobre los temas del día; después se dispusieron a trabajar. Mientras revisaba sus mails Juan sintió que su socio lo estaba mirando. Levantó la vista. Oscar estaba enfrascado en su tarea, no lo miraba.&lt;br /&gt;El clima de la oficina se había enrarecido. Ellos se conocían mucho. Ambos podían leer en los silencios del otro cuando algo andaba mal. Una brisa suave del río entró por la ventana semi-abierta. Las hojas de las plantas que decoraban la oficina se mecieron lentamente. Juan se puso de pie. En silencio se acercó al escritorio de Oscar y comenzó a hablar. Le dijo que lo sentía, que lo sentía mucho. Su ambición desmedida lo había llevado a utilizar el dinero para inversiones de la empresa en apuestas. Lo había perdido todo. El apoyo financiero que mantenía su negocio vigente ya no existía.&lt;br /&gt;Siguió una larga discusión. Oscar comenzó pidiendo explicaciones y terminó gritándole a Juan que era un traidor. Esa palabra impactó en el alma de Juan. Hubiera preferido una puñalada. Nada de lo que pudo decir pareció suficiente. Juan no esperaba el perdón de su socio. Sin embargo, lo conocía e intentó el diálogo. Fue en vano. Incapaz de entender cualquier tipo de explicación, Oscar decidió irse de allí.&lt;br /&gt;Pasaron las horas. Juan seguía sentado en un rincón y caía la tarde. Su mente lo llevó a los comienzos, a los días en que el negocio era solo un hermoso sueño. Pensó en su familia y en las largas horas de trabajo que lo alejaron de sus otras pasiones. Sentía una inmensa desolación. No pudo levantar el teléfono para hablar con su mujer. Se negaba a compartir ese dolor que era muy suyo.&lt;br /&gt;Se incorporó y tomó las balas. Una por una. Con mucha paciencia y sumo cuidado las colocó en el revólver. La oficina ya estaba en penumbras, se escuchó la sirena de un barco que dejaba el puerto con rumbo incierto. Miró el arma por última vez. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-4055850497652563241?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/4055850497652563241/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/07/demasiado-tarde.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/4055850497652563241'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/4055850497652563241'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/07/demasiado-tarde.html' title='Demasiado tarde'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SmXjt6Xyd5I/AAAAAAAAACo/tJfLgz90hY0/s72-c/Barco.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-761696258983000898</id><published>2009-07-12T11:09:00.000-07:00</published><updated>2009-07-12T11:12:58.742-07:00</updated><title type='text'>Entre el amor y el odio</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Temió lo peor. Entró  en la habitación pequeña, revolvió el armario, vació los cajones y nada: entonces se confundieron sus temores. Salió de allí, enfurecido. Caminó con prisa hasta el dormitorio principal. La esperanza de encontrar esos papeles estaba viva en él. Mientras buscaba incansablemente se escuchó el ruido intenso de una puerta al cerrarse. Sin embargo él estaba demasiado concentrado en lo que estaba haciendo.&lt;br /&gt;Accidentalmente vio su rostro en el espejo de la cómoda. No era él, era otra persona. Un hombre que había perdido la confianza en sí mismo y ahora temía perder también su identidad. Su cara desencajada le reflejó que debía tranquilizarse, que con calma obtendría mejores resultados en su búsqueda. Un mechón de pelo gris le caía sobre la frente y varias arrugas se dibujaban debajo de sus ojos cansados.&lt;br /&gt;Un tiempo atrás había comenzado a sospechar de la actitud de Amelia, su esposa y socia en su empresa. Hacía muchos años que estaban juntos. Ella había llegado a su vida cuando él más lo necesitaba. Él valoraba esto pero nunca confió plenamente en ella. No sabía por qué. El amor que sentía por Amelia era muy fuerte, sin embargo el odio que comenzaba a gestarse dentro de él era aún mayor. Esos sentimientos confusos lo perturbaron.&lt;br /&gt;Del espejo pasó al placard. El sector donde ella guardaba su ropa estaba vacío. Un escalofrío le recorrió la espalda. Ninguna de sus cosas estaba donde solían estar. Su mesa de luz  estaba vacía. No había ni frascos con crema, ni pulseras, ni aros, ni  libros. Solo quedaba el aroma de su perfume en el aire. Todo lo demás se lo había llevado. Amelia lo había abandonado y se había llevado también los documentos originales.&lt;br /&gt;Con gran cuidado, él había recopilado información que constataba que ella estaba cometiendo fraude en su empresa. Amelia ocupaba un cargo que él mismo le había otorgado. Con mucho dolor reunió los elementos que la incriminaban y estaba dispuesto a confrontarla. Ahora estaba seguro que ella tenía esos papeles. Recordó el portazo de hacía un rato. Amelia no podía estar muy lejos. Sin pensar tomó su arma y salió a la calle. Caminó entre la gente como un transeúnte más. Pero no era igual a todos. Tenía un objetivo en mente. Caminó y caminó. Trató de verla en cada rostro de mujer. Finalmente la divisó entre la multitud, a pesar de que era hora pico. Su cabellera dorada era inconfundible, ese pelo largo y rubio lo había impactado esa primera vez. La alcanzó. La tomó del brazo y la dio vuelta. Amelia vio su rostro enfurecido e intentó escapar. Él la empujó y la apuntó con su revolver.&lt;br /&gt;Le disparó en un hombro. Amelia quedó tendida en el suelo pero consciente. Ella lo miraba con los ojos cargados de lágrimas pero sin quejarse de la herida. Con desesperación, él le arrebató  la cartera y comenzó a buscar los documentos. Se cruzaron sus miradas. Lo último que ella le dijo  fue que ya no podía estar a su lado. Él comprobó que los documentos no estaban  en la cartera de Amelia.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-761696258983000898?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/761696258983000898/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/07/entre-el-amor-y-el-odio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/761696258983000898'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/761696258983000898'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/07/entre-el-amor-y-el-odio.html' title='Entre el amor y el odio'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-616528385406569834</id><published>2009-06-21T11:16:00.000-07:00</published><updated>2009-06-21T11:20:13.327-07:00</updated><title type='text'>Silencios Compartidos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;                &lt;br /&gt;Cuando abrí los ojos lo primero que deseé fue dormirme de nuevo para tener  un sueño. Un mal sueño. Ese que ninguna mujer quiere tener. Pero lamentablemente me había despertado a la realidad y los primeros fríos del otoño aún no llegaban. Igual me sentía destemplada.&lt;br /&gt; La noche anterior esperé y esperé, tanto como mis ojos me lo permitieron. Media noche, una, dos, tres de la mañana. Escuché las puertas de un auto. Supuse que era él pero me equivoqué. Luego me quedé dormida.&lt;br /&gt; Llovía. Las gotas de lluvia caían en pequeñas cascadas en la ventana de la cocina. La abrí solo un poco para sentir el olor a tierra húmeda. Ese aroma se confundía con el de las flores que todavía había en mi jardín aunque ya no era primavera. Mientras preparaba el café comencé a recordar nuestros días felices. Cuando nos conocimos. Nuestros sueños juntos. Nuestros proyectos. Escuchar el bullicio de los niños, caminando hacia la escuela, me trajeron de vuelta a la realidad.&lt;br /&gt;Sonó el teléfono. Caminé rápidamente a atender y mil imágenes se apoderaron de mi mente. Temía no poder hablar con él pero al levantar el tubo me di cuenta de que no era él. Entonces escuché la voz de un llamado dando cuenta de un sorteo de un vehículo. Toqué mi corazón: sentía taquicardias. Era demasiado. No podía seguir viviendo así.&lt;br /&gt;Su perfume lo anunció. Abrió la puerta sigilosamente como si fuera la medianoche. Yo estaba sentada en la cocina, paralizada. Fue entonces cuando me volví a enamorar. Su esencia era tan fuerte que me hacía perder el hilo de mis pensamientos. Se dirigió directamente al cuarto. No me atreví a llamarlo. Lo esperé. Esperé que se aproximara. Que me saludara como si nada hubiese sucedido. Esperé sus palabras dulces y sus disculpas.&lt;br /&gt;Minutos más tarde entró en el baño. Escuché el ruido de la ducha que se confundía con la lluvia del patio. Cuando terminó de vestirse se acercó a la cocina. Estábamos en la misma habitación pero me sentía tan lejos de él. Estaba impaciente por escuchar lo que tenía para decirme. Una supuesta explicación cargada de palabras vacías y de sentimientos inventados  alcanzaba mi imaginación.&lt;br /&gt; Se sirvió un café y lo endulzó. Nuestras miradas se encontraron. Cuando terminó su desayuno se puso su piloto y partió. No me dijo una sola palabra. A través de la ventana lo vi alejarse y supe que lo seguiría perdonando. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-616528385406569834?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/616528385406569834/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/06/silencios-compartidos.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/616528385406569834'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/616528385406569834'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/06/silencios-compartidos.html' title='Silencios Compartidos'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-7101865601051656949</id><published>2009-06-06T09:45:00.000-07:00</published><updated>2009-06-06T09:50:43.397-07:00</updated><title type='text'>Esos fríos ojos claros</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Sus manos jóvenes y cuidadas no le permitían asirse de las paredes. La caída era cada vez más vertiginosa. Caía.&lt;br /&gt;Se despertó con un grito. Su propio grito, como tantas otras veces. El sueño  se le repetía desde el primer cuatrimestre de la universidad. Se duchó rápidamente y se dirigió a su trabajo.&lt;br /&gt;Había dejado de ser la mujer segura, la mujer que transmitía tranquilidad a quienes la rodeaban. Cualquier palabra fuera de tono le molestaba y vivía la situación como un ataque hacia su persona. Sus colegas de la facultad la habían notado irascible. Resultaba difícil sostener una charla de compañeros con ella.&lt;br /&gt;Cuando terminó una se sus clases, se le acercó un alumno. Era alto, delgado, muy joven.&lt;br /&gt;- Sé por lo que estás pasando- Le dijo sin mediar explicación alguna.&lt;br /&gt;Ella lo miró asombrada y no pudo decir una sola palabra. Inmediatamente pensó en su sueño recurrente y su estado de irritabilidad.&lt;br /&gt;-Se cómo son tus sueños y cómo te hacen sentir.- agregó el estudiante.&lt;br /&gt;Ella lo miró. Recorrió sus cejas, su nariz, sus pómulos. Notó que sus facciones eran fuertes y agresivas. No había reparado en él en lo que había transcurrido del cuatrimestre. Ni por sus aptitudes, ni por su fisonomía. Tenía ojos grandes, claros y fríos.&lt;br /&gt;- No se de que me estás hablando, y en todo caso mi función es únicamente académica- le aclaró y sin otorgar espacio para continuar al diálogo se dirigió hacia la sala de profesores.&lt;br /&gt;Estaba más irritada que nunca. ¿Quién era ese muchacho? Su estado de ansiedad no le permitía pensar claramente. Tampoco se atrevía a compartir lo sucedido con otro profesor o con algún amigo. Ahora, vivía una pesadilla de noche y se preparaba para vivir otra, de día.&lt;br /&gt;Caía la noche y la angustia se apoderaba de ella. Decidió prepararse algo para cenar. Abrió la heladera. Vacía.  Había dejado de lado su costumbre de organizar las compras. La inquietaban los cambios en sus rutinas. Todo tenía un motivo. Entonces optó por llamar a un delivery.&lt;br /&gt;Después de cenar eligió una película. Era evidente que trataba  de evitar el sueño. El cansancio pudo más. Cayó rendida en el sofá del living. Otra vez  la caída y en la más profunda oscuridad. Lo único que iluminaba su caída eran un par de ojos. Claros. Fríos. Amenazantes. Escuchó una voz que le decía: “No me vuelvas a ignorar”.                        &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-7101865601051656949?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/7101865601051656949/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/06/esos-frios-ojos-claros.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/7101865601051656949'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/7101865601051656949'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/06/esos-frios-ojos-claros.html' title='Esos fríos ojos claros'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-6084873113866411295</id><published>2009-05-28T17:11:00.000-07:00</published><updated>2009-05-28T17:18:03.824-07:00</updated><title type='text'>Atrapada</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/Sh8pgbhnEpI/AAAAAAAAACU/2svtK8iOJy4/s1600-h/t%C3%BAnel.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 213px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5341033320205980306" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/Sh8pgbhnEpI/AAAAAAAAACU/2svtK8iOJy4/s320/t%C3%BAnel.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;Un túnel oscuro, vacío y sin final.&lt;br /&gt;Un frío helado que recorre sus brazos.&lt;br /&gt;El cuerpo entumecido,&lt;br /&gt;como si tuviera cien años.&lt;br /&gt;Sus pies inmóviles que no la dejan escapar.&lt;br /&gt;La voz ausente,&lt;br /&gt;no puede pedir ayuda.&lt;br /&gt;Las paredes húmedas y agrietadas,&lt;br /&gt;están muy cerca de su piel.&lt;br /&gt;Sus ojos buscan desesperados una salida,&lt;br /&gt;No la hay.&lt;br /&gt;Hay tinieblas, desesperación y desengaño.&lt;br /&gt;Hay dolor,&lt;br /&gt;hay desamor.&lt;br /&gt;Hay hastío, muchas palabras malgastadas.&lt;br /&gt;Un atisbo de rencor que se niega a transformarse en odio.&lt;br /&gt;Y otra vez la culpa se apodera de ella,&lt;br /&gt;la paraliza.&lt;br /&gt;No puede dejar el túnel.&lt;br /&gt;Elige el frío,&lt;br /&gt;la distancia&lt;br /&gt;el amor imaginado.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-6084873113866411295?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/6084873113866411295/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/05/atrapada.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/6084873113866411295'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/6084873113866411295'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/05/atrapada.html' title='Atrapada'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/Sh8pgbhnEpI/AAAAAAAAACU/2svtK8iOJy4/s72-c/t%C3%BAnel.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-8999180794086220683</id><published>2009-05-24T17:23:00.000-07:00</published><updated>2009-05-24T17:26:19.395-07:00</updated><title type='text'>Carta de renuncia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;A quienes les corresponda:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Me dirijo a Uds. para informarles acerca de mi decisión de renunciar a todas aquellas personas regidas por el pesimismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Son adultos en su mayoría, pero son también  niños y adolescentes que se educan en las familias donde flota este mal. Absorben el aire viciado que se genera en sus hogares. Lo acumulan lentamente, día a día. Y luego lo dejan ir como quien se libera de un mal que lo aqueja. Lo dejan ir en sus lugares de trabajo, en sus escuelas, entre sus compañeros de oficina y en el recreo. Transmiten inevitablemente el virus que les arde en la piel. Buscan formas variadas de expresar todo pensamiento que, saben, dejaran al prójimo devastado. Los seres que los rodean tendrán pocas posibilidades de retomar el placer de seguir adelante, de pensar en un futuro mejor. Estos hombres y mujeres disfrutan ver como se transforma la cara de los que los rodean, cuando ellos hablan.  Se van perfeccionando en su quehacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Renuncio a ellos porque son egoístas, oscuros y se niegan a aceptar que puede haber una bocanada de aire fresco o un rayito de sol tenue en sus vidas. Renuncio a ellos porque no aceptan a las personas que miran el cielo cada mañana y agradecen estar vivos. Tampoco ven con buenos ojos a los que buscan desesperadamente una  luz que los ayude a ver que algo bueno se aproxima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin otro particular y deseando que esta situación se revierta, me despido atentamente.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;                          Silvina Tauz. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-8999180794086220683?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/8999180794086220683/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/05/carta-de-renuncia.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/8999180794086220683'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/8999180794086220683'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/05/carta-de-renuncia.html' title='Carta de renuncia'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-8137565368568493158</id><published>2009-05-11T17:03:00.000-07:00</published><updated>2009-05-11T17:08:25.189-07:00</updated><title type='text'>La desmetamorfosis</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;                                                                                                                                                                                &lt;span style="color:#3366ff;"&gt;Para el Gran Zaiper&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Las dulces notas brotaban del violín de Grete. Los inquilinos disfrutaban del concierto.&lt;br /&gt;Gregor  absorbió lentamente la melodía que envolvía la casa. Comenzó a deslizarse. Salió de detrás del sofá que lo ocultaba. Le gustaba la música. Siempre le había gustado. Su aspecto cambiaba al compás del violín. Ya no tenía el cuerpo de un escarabajo. Ya no sentía dolor. Era Gregor, el hombre, otra vez. Ingresó tímidamente al lugar de donde provenía la música. Lo vieron. En ese instante decidió que ya no formaba parte de esa familia.&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-8137565368568493158?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/8137565368568493158/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/05/la-desmetamorfosis.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/8137565368568493158'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/8137565368568493158'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/05/la-desmetamorfosis.html' title='La desmetamorfosis'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-1600464282025570239</id><published>2009-05-02T09:57:00.000-07:00</published><updated>2009-05-02T15:49:33.725-07:00</updated><title type='text'>El paseador de la oscuridad</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Cuando no quedan rastros del día y las almas se guarecen de la noche, el paseador de la oscuridad se aventura a las calles de la ciudad. No tiene un rumbo fijo, cruza la plaza distraído. Una pareja se confunde en caricias sin fin. Un ave en vuelo se apresura a llegar a su nido. Se siente una brisa fresca que hace revolotear a las hojas secas de otoño. Las intenta detener con su pie. No puede. Huyen rápidamente. Mira hacia arriba y ve los despojos del cielo.&lt;br /&gt;Su condición lo obliga a buscar algo que lo llena de culpa. Sabe, sin embargo que vive inmerso en una comunidad pecaminosa. Un grupo de adolescentes caminan despreocupados por la vereda de enfrente. Se divierten.&lt;br /&gt;Su andar es lento, confiado. Observa los edificios que lo rodean. Piensa en los hombres y mujeres que los habitan. Se detiene porque intuye que acaba de encontrar lo que necesita. Huele su alimento. Está cerca. La sangre de su víctima lo atrae. Da unos pocos pasos y ataca. Tiene que sobrevivir. Como todos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-1600464282025570239?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/1600464282025570239/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/05/el-paseador-de-la-oscuridad.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/1600464282025570239'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/1600464282025570239'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/05/el-paseador-de-la-oscuridad.html' title='El paseador de la oscuridad'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-16190041982745003</id><published>2009-03-28T12:29:00.000-07:00</published><updated>2009-03-28T12:36:09.073-07:00</updated><title type='text'>En camino</title><content type='html'>&lt;em&gt;Buceo profundamente el océano de mi vida&lt;br /&gt;descubro la mujer que fui y que soy&lt;br /&gt;no encuentro&lt;br /&gt;no quiero encontrar todavía&lt;br /&gt;a la mujer que quiero ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mar  que navego tiene la  ilusión de lo desconocido&lt;br /&gt;la incertidumbre me desespera y me obliga a seguir buscando.&lt;br /&gt;Me empeño en llegar a aguas más tranquilas,&lt;br /&gt;pero la brisa me niega.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Respiro el aire de una isla cercana&lt;br /&gt;lo busco&lt;br /&gt;lo diseño&lt;br /&gt;lo construyo&lt;br /&gt;pero no me es fácil compartirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelvo a sumergirme&lt;br /&gt;y respiro aliviada&lt;br /&gt;y me siento en camino.&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-16190041982745003?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/16190041982745003/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/03/en-camino.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/16190041982745003'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/16190041982745003'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/03/en-camino.html' title='En camino'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-393268979095880354</id><published>2009-03-26T17:36:00.000-07:00</published><updated>2009-03-26T17:45:20.270-07:00</updated><title type='text'>Atravesar los miedos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Mientras se vestía el corazón con fuerza mil palabras se dibujaron en su mente. Aún sin estar seguro de haber encontrado las correctas, ese día iba a hablarle. Se aseguró de lucir prolijo y de usar el perfume nuevo que recibió para su cumpleaños. Se calzó sus zapatillas limpias. Caminó un par de cuadras. Le temblaban las piernas. Respiró profundo y pensó en sus posibles reacciones: sus ojos azules enormes se tornarían más grandes aún; no podría disimular su sonrisa; le temblarían las piernas. Le hubiera gustado que ella viviera más lejos. El ejercicio le aflojaba la tensión que sentía en todo el cuerpo. Pero ya estaba en la puerta de su casa y tenía que enfrentar el momento de la verdad. El fuerte ladrido del perro del vecino no lo dejaba pensar. Un pajarito tornasolado se dirigía a su nido, con una ramita en el pico.&lt;br /&gt;Una brisa suave le erizó la piel. Tocó el timbre. Durante algunos segundos nadie se asomó a la puerta. El pajarito llegó a su morada . El perro del vecino no cesaba de ladrar. Alguien se dejó ver entre las cortinas de una de las ventanas. No era ella.&lt;br /&gt;Ahora estaba más tranquilo. Sabía que en cuestión de minutos ella estaría en la puerta. Luciría su vestido blanco con puntillas. Se vería radiante. Feliz. Entonces se disiparon todos sus miedos. Iba a ser el momento de pedirle que fuera su novia; después de todo, ya había cumplido diez años.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-393268979095880354?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/393268979095880354/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/03/atravezar-los-miedos.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/393268979095880354'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/393268979095880354'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/03/atravezar-los-miedos.html' title='Atravesar los miedos'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-5723593669330396905</id><published>2009-03-12T16:17:00.000-07:00</published><updated>2009-03-16T09:10:57.608-07:00</updated><title type='text'>Intentar otro camino</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Es domingo y recién deja de llover. Nadie esperaba esos chaparrones porque es domingo: es el día del sol. Por eso y, a pesar del agua, ahora se escurren unos rayos furtivos entre los pinos gigantes. El verde de las hojas de todas las plantas está más verde que nunca. Es un verde limpio, fresco, casi de primavera. Pero las bolitas de paraíso color café con leche le cuentan que ya casi es otoño. Algunos chicos disfrutan esta tarde, corren, gritan mientras que sus mamás arreglan el jardín. Quedan pocas flores, algunas están en el suelo. Inés salta un charco. Un señor en shorts lava la vereda añosa, sin color, con una manguera de la misma antigüedad. Cruza la calle y detrás de ella ve dos cuatriciclos que huyen como queriendo olvidar que no están en las dunas de la playa. Una paloma pequeña se aventura a cruzar la misma calle dando diminutos saltitos. Tal vez tenga las alas heridas. No vuela. Inés espera para asegurarse que termine su travesía. Lo logra.&lt;br /&gt;Cuadras más adelante el silencio la abruma. Solo percibe el vaivén de las ramas porque la brisa es muy suave. No quiere escuchar sus pensamientos. No quiere volver a equivocarse. Siente que su travesía es más peligrosa aún que la que emprendiera el ave que observó minutos antes. El camino que decide emprender cambiará su destino. Entonces lo ve parado en el portón de la casa. Ve el rostro de un hombre cansado. Inés se detiene. Contempla al hombre que alguna vez le prometió el cielo y las estrellas. El hombre que se quedó en las promesas; que no supo darle el lugar que ella se merecía o creía merecer. Inés sabía que sus mundos eran desiguales pero tenía esa ilusión de cuentos de hadas. El amor todo lo puede. Se acerca unos pasos. Duda. Los recuerdos dulces la embriagan. Se confunden con el desamparo. Habían pautado un tiempo separados y era el momento de regresar.&lt;br /&gt;Entonces Inés ve como él se lleva la radio al oído. Es domingo. Está escuchando el partido de futbol como siempre a esa hora, todos los domingos. También cuida a su perro blanco que lo mira con sus enormes ojos saltones. Y se le aclara la mente, se disipan las dudas. Inés sabe que es momento de volver sobre sus pasos e intentar otro camino. Tal vez debe dar pequeños saltitos. Tal vez debe reflexionar y aprender. Pero no debe detenerse. Inés respira aliviada. Siente el perfume de la tierra húmeda que se confunde con el aroma de las últimas flores de primavera. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-5723593669330396905?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/5723593669330396905/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/03/intentar-otro-camino.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/5723593669330396905'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/5723593669330396905'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/03/intentar-otro-camino.html' title='Intentar otro camino'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-4211034883856451282</id><published>2009-03-01T11:29:00.000-08:00</published><updated>2009-03-01T11:31:53.123-08:00</updated><title type='text'>Diez años después</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El aroma a fresias se percibía en el comedor. El florero estaba dispuesto en el centro de la mesa, vestida con todos los detalles. El mantel de fino hilo blanco, que fuera  bordado por la abuela en otros tiempos, caía casi hasta el piso. Dos platos de porcelana colocados prolijamente realzaban el buen gusto de la dueña de casa. El brillo de  las copas de cristal iluminaba el lugar, todavía en penumbras. Había música suave de fondo que invitaría a los comensales a vivir una velada inolvidable.&lt;br /&gt;El comedor estaba decorado con unos pocos cuadros. Un ventanal  muy amplio  daba al parque trasero.  Dos cortinados en tonalidades de beige estaban levantados con gruesas sogas de hilo dorado y dejaban ver el jardín inundado con frescas flores de primavera.&lt;br /&gt;Ya eran las nueve y treinta y Andrea iba y venía ultimando los detalles. Su esposo y los niños habían decidido pasar un tiempo juntos y dejar a mamá que disfrutara del reencuentro. Eligió algunas bebidas para ofrecer como aperitivo y comenzó a prepararlas. La cena estaba a  punto. Sonó el timbre. El corazón de Andrea comenzó a latir con fuerza. Le costaba entender porqué tenía esa sensación. Sensación que la llevaba a rememorar su pasión adolescente. Mientras caminaba hasta la puerta desfilaron por su mente múltiples imágenes. Recuerdos de su infancia que atesoraba y se negaba a dejar ir. Otros tiempos vividos con intensidad daban cuenta del amor filial. Pero habían pasado muchos años sin verse, sin hablarse, sin saber nada una de la otra.&lt;br /&gt;Andrea abrió la puerta. Allí estaba ella, su hermana, a la que no había visto durante diez años.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-4211034883856451282?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/4211034883856451282/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/03/diez-anos-despues.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/4211034883856451282'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/4211034883856451282'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/03/diez-anos-despues.html' title='Diez años después'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-3033112259558505067</id><published>2009-02-14T10:53:00.000-08:00</published><updated>2009-02-14T11:08:22.365-08:00</updated><title type='text'>Un viernes especial</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Cuando salió del ascensor lo golpeó el bullicio inconfundible de la gran ciudad. Caminó unos pasos. Distintas imágenes poblaron su mente. Pensó en sus horas de lectura sentado en su sillón favorito, en las largas charlas con su amigo José, en los domingos de deporte. Acarició su cara  la brisa fresca del lago Lacar de su último viaje. Cruzó la puerta del edificio de oficinas donde trabajaba y era viernes.  Salió a la calle decidido a transitar la calle Florida sin apuro. La gente que pasaba a su lado eran actores de otra película. Corrían en todas direcciones. Música, bocinas y conversaciones en todos los tonos de voz. Levantó la vista. No encontró el sol. Apenas una franja teñida de gris daba cuenta del cielo. A sus costados se erigían los edificios como moles gigantes dispuestas a saborear a los transeúntes. Pasó a su lado un chico de un delivery. Un adolescente conectado a sus cables, ignorando la vida a su alrededor.  Martín se permitió descubrir a la gente que caminaba cerca de él. &lt;br /&gt;Después de transitar dos cuadras, se detuvo en un kiosco de diarios y revistas. Un hombre con rasgos cansados estaba semiescondido entre los periódicos. Martín lo saludó por cortesía pero nunca antes se había fijado en él. Pasaba por ese puesto todos los días de su vida.  Su abundante cabellera negra decía que no debería tener mucho más que cuarenta o cuarenta y cinco años. Mientras Martín daba un rápido vistazo a los titulares más importantes del día, el hombre se asomó de su escondite y le dijo:&lt;br /&gt;- ¿Hoy no corres a tomar el subte como todos los demás?&lt;br /&gt;- Perdón, ¿me conoce?- preguntó Martín sorprendido.&lt;br /&gt;-Se que pasas a diario por aquí y  trabajas en una oficina que está a pocas cuadras - dijo el hombre.&lt;br /&gt;Martín se quedó perplejo al escuchar estas palabras. Miles de personas transitaban sin cesar las cuadras de la calle Florida. Era prácticamente imposible que este hombre lo pudiera distinguir entre ese gentío. Se quedó pensando unos instantes y dijo:&lt;br /&gt;- Usted puede decir eso de cualquier persona.              &lt;br /&gt;- No de cualquier persona, sé que hoy es un día especial para vos, que tomaste la decisión que tuviste en mente por tanto tiempo, por ejemplo- explicó el hombre.&lt;br /&gt;Martín estaba cada vez más confundido. Sintió la urgencia de correr pero se quedó paralizado y mudo. No se atrevió a preguntar. Lo miró al quiosquero pero no emitió palabra alguna. Se dio vuelta como buscando la cámara oculta de algún programa de televisión. Nada. La gente caminaba a su lado en plena hora pico. Algunos se detenían a mirar las revistas y los libros del kiosco. El hombre  comenzó a atender a algunos  de ellos. Martín supo que ese había sido un incidente fortuito. Decidió restarle importancia y se dirigió a tomar el subte, como todos los días. Sonó su celular. Martín lo atendió y dijo:&lt;br /&gt;- Si, ¡RENUNCIÉ!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-3033112259558505067?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/3033112259558505067/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/02/un-viernes-especial.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/3033112259558505067'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/3033112259558505067'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/02/un-viernes-especial.html' title='Un viernes especial'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-5941677421120059211</id><published>2009-02-04T11:17:00.001-08:00</published><updated>2009-02-04T11:19:56.364-08:00</updated><title type='text'>Cuando está el sol</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SYnqK35foKI/AAAAAAAAAB8/CtUpxpEg4kM/s1600-h/2007_0921Imagen0110.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5299023909102788770" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SYnqK35foKI/AAAAAAAAAB8/CtUpxpEg4kM/s320/2007_0921Imagen0110.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Todas las mañanas me regalo un momento para mirar el cielo. Muchas veces pienso en el cielo limpio y claro del sur, cuando está azul celeste. Esos pinos ancestrales se elevan como queriendo acariciar el infinito. Otras, me imagino el cielo del mar. Cuando estoy en la costa le presto especial atención a la forma en que el cielo se pierde en el horizonte del océano. Las nubes se escapan como queriendo transportarse a otros lugares dándole tranquilidad a los turistas. El celeste intenso, sin nubes y con el sol a pleno me llena de energía.&lt;br /&gt;Pero cuando todo es gris, también me siento de ese color. Es entonces cuando necesitaría una máquina atrapasoles como la que creara mi amiga Keiko. ¡Qué fácil sería empezar el día sabiendo que tenemos la magia del sol asegurada!&lt;br /&gt;Cuando está el sol, todo es diferente. La gente tiene mejor humor. Alguien me dijo que las personas que viven en lugares con cielos nublados permanentes tienen un carácter sombrío por naturaleza, y yo lo creo.&lt;br /&gt;El atrapasoles sería la solución. Traería luz a todos aquellos que sienten que no queda ni un solo rayito de esperanza para ellos. Calor a los que no tienen con quien compartir sus vidas. Energía a la gente que necesitó usarla toda y sin previo aviso. Calidez a los que creen que disfrazarse de desagradable les allanará el camino sinuoso y áspero que les tocó vivir.&lt;br /&gt;Es solo un deseo, una ilusión. Si jugamos a que existe, tal vez, algún día se convierta en realidad.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-5941677421120059211?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/5941677421120059211/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/02/cuando-esta-el-sol.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/5941677421120059211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/5941677421120059211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/02/cuando-esta-el-sol.html' title='Cuando está el sol'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SYnqK35foKI/AAAAAAAAAB8/CtUpxpEg4kM/s72-c/2007_0921Imagen0110.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-159104608226946761</id><published>2009-02-02T08:27:00.000-08:00</published><updated>2009-02-02T08:29:07.570-08:00</updated><title type='text'>Marumba</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Ayer me dijeron que Marumba estaba llegando. No lo entiendo. Lo pasamos bien, así. Con  mi papá juego, aunque a veces se enoja porque dice que no dejo de moverme y que lo vuelvo loco. La verdad es que no puedo dejar de correr y de jugar. El no sabe, es grande. Mi mamá se enoja más y habla todo el tiempo de Marumba y esto y lo otro y por qué no para… Me estoy cansando.&lt;br /&gt;Ya era la hora de ir a la escuela, yo quería quedarme en mi casa. Pero no. Tuve que ir.&lt;br /&gt;A veces pienso en mi papá cuando me dice que me quede quieta. ¿Qué haría mi papá con todos los nenes que tiene la seño? Suben, bajan, gritan. Gritan fuerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Termina la escuela. Hoy. Mañana tengo que volver. Pero no dejaba de pensar en Marumba. Quisiera sacarla de mi cabeza y no puedo. Siempre está allí. Me gustaría saber que opina mi papá de Marumba. A veces creo que esto de que venga es cosa de mi mamá. Es ella la que está obsesionada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En casa es peor porque viene mi abuela o mis tíos y me preguntan por Marumba. A veces creo que voy a enloquecer. Todos insisten en que la tengo que querer, que cuidar y otras cosas más. Yo, en realidad, cada día la quiero un poco menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo  que voy a tener que acostumbrarme a la idea porque le pedí a mi mamá que no viniera Marumba. Me dijo que Marumba iba a llegar y la íbamos a querer mucho, todos. Que la teníamos que proteger, que era muy chiquita. Fue entonces cuando empecé a entender que Marumba iba a ser importante en mi vida.&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-159104608226946761?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/159104608226946761/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/02/marumba.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/159104608226946761'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/159104608226946761'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/02/marumba.html' title='Marumba'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-3524421258985903601</id><published>2009-01-15T02:37:00.000-08:00</published><updated>2009-01-15T02:41:20.191-08:00</updated><title type='text'>¿Un respiro?</title><content type='html'>Había planeado ese viaje minuciosamente con el propósito de hablarle. Los dos se debían un respiro. El trabajo, la facultad y mil problemas los tenía agobiados, pero fue ella la que insistió. Quería descansar tres días en las Termas.&lt;br /&gt;- ¿Tenés todo listo? – preguntó él, - yo traje un bolso sólo- agregó, como incitándola  a ella a hacer lo mismo.&lt;br /&gt;-  Sólo falta cargar mis bolsos en el auto- dijo ella, estudiándolo para ver si él estaba realmente feliz.&lt;br /&gt;- Bueno, subo todo y vamos. ¿Chequeaste las reservas en el hotel?  Yo no tengo la misma confianza que vos cuando se trata de contratar un servicio por Internet.&lt;br /&gt;- ¡No seas retrógrado! ,  sí, está todo chequeado. Además, el hotel me lo recomendó Ana, mi compañera de la oficina, ¿te acordás que te comenté? A veces pienso que no me escuchas cuando te habló- agregó ella con tono  enojado.&lt;br /&gt;Emprendieron el camino hacia Entre Ríos. Los esperaba un viaje de tres horas o tres horas y media a más tardar. Ella estaba un tanto preocupada por el verdadero motivo de esa escapada. Él, en cambio, pensaba sólo en descansar y relajarse en las aguas termales.&lt;br /&gt;- ¿Cuántos kilómetros faltarán? – preguntó ella,  recordándose haciendo la misma pregunta a su padre, cuando viajaban en familia.&lt;br /&gt;Entonces él le preguntó irónicamente se tenía diez años y agregó:&lt;br /&gt;- ¿Estás contenta que estamos viajando como querías? Fue una buena idea, tuve suerte que el supervisor me adelantara el franco para este viernes.&lt;br /&gt;Ella permaneció en silencio por unos kilómetros. Pensó y volvió a pensar qué frases usar para sacar el tema. Finalmente, respiró profundo e incapaz de esperar la distancia que faltaba para llegar al hotel, le dijo:&lt;br /&gt;- Estuve pensando…- palabras peligrosas si las hay, pero no encontró otras.  – El próximo verano vamos a cumplir 6 años de estar juntos…&lt;br /&gt;El la miró, sacando su vista de la ruta por unos instantes. Su cara, ahora, mostraba interés y preocupación, especialmente preocupación. La conocía lo suficiente para saber que ese no era un diálogo inocente.&lt;br /&gt;- Si, ¿tenés ganas de que organicemos algo especial? – le dijo él, como queriendo cambiar el rumbo de la conversación que  sabía, o creía saber hacia donde se dirigía.&lt;br /&gt;- No, tengo otra idea en mente…-dijo ella, como dándole pie a él para adivinar.&lt;br /&gt;Pero él no quería adivinar. Matrimonio no era una opción, al menos por ahora. Un silencio incómodo los invadió.&lt;br /&gt;El manejaba con la vista fija en la ruta y pensaba. Rápidamente  el auto devoró la distancia que los separaba de las Termas. Cuando llegaron, ella le tomó el brazo y le preguntó:&lt;br /&gt;- ¿Nos mudamos juntos?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-3524421258985903601?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/3524421258985903601/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/01/un-respiro.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/3524421258985903601'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/3524421258985903601'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/01/un-respiro.html' title='¿Un respiro?'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-8490438199860956599</id><published>2009-01-10T10:09:00.000-08:00</published><updated>2009-01-10T10:12:48.580-08:00</updated><title type='text'>De la vocación y el trabajo</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SWjk1aFu-ZI/AAAAAAAAABk/8qr7YRy2cEc/s1600-h/000_0011.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5289729368534219154" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 150px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SWjk1aFu-ZI/AAAAAAAAABk/8qr7YRy2cEc/s200/000_0011.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Profe, yo voy a estudiar algo que me deje plata”, dijo Manu a viva voz en tercero de Polimodal, cuando los interrogué acerca de su futuro inmediato. En ese momento comenzó inevitablemente el debate. ¿Estudio lo que me gusta o estudio una carrera con la que gane dinero? Contrariamente a lo que muchos adultos opinan de los adolescentes, son seres inteligentes y muy sensibles. Veinte años de docencia no me dejan mentir.&lt;br /&gt;Entonces, los calmo y les explico que van a pasar muchas horas de sus vidas en el lugar de trabajo. Que van a compartir más tiempo con sus compañeros de oficina que con los compañeros que elijan para la vida. Que es muy, pero muy importante que les guste lo que van a elegir porque se transformará, quieran o no, en el centro de sus días.&lt;br /&gt;Pero los alumnos viven en esta realidad argentina y saben cuanto les cuesta a mamá y a papá comprarles lo que necesitan para estudiar y ahorrar para unos días de vacaciones. Es muy difícil que entiendan esto de la vocación. Saben que si quieren algo, necesitan dinero. Algunas carreras prometen un gran ingreso mensual y los tienta.&lt;br /&gt;Me concentro en sensibilizarlos, en hacerles ver que lo mejor es que vivan con alegría. Trato de que busquen en su interior todo aquello que les cuente qué es lo más les gusta.&lt;br /&gt;Les doy ejemplos de personas que eligieron pensando en la billetera y no en ellos mismos. Los hago reflexionar y reflexiono: ¿haré bien en hacerlos pensar tanto?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-8490438199860956599?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/8490438199860956599/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/01/de-la-vocacin-y-el-trabajo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/8490438199860956599'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/8490438199860956599'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/01/de-la-vocacin-y-el-trabajo.html' title='De la vocación y el trabajo'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SWjk1aFu-ZI/AAAAAAAAABk/8qr7YRy2cEc/s72-c/000_0011.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-5524431012551611593</id><published>2009-01-06T04:04:00.000-08:00</published><updated>2009-01-06T04:07:43.217-08:00</updated><title type='text'>De mitos y leyendas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Con la ayuda de su dama de compañía, Corina se preparó para la fiesta de gala que ofrecían los Anchorena. Decidió vestir el atuendo de seda azul que recientemente había encargado a Europa, las joyas más exquisitas que tenía y el sombrero de diseño italiano que ostentaba una pluma violeta. Corina sabía que esa ocasión era especial. El joven Anchorena la había cautivado y no eran muchos los momentos en que coincidían. Debía desplegar sus encantos. Ni sus padres ni sus hermanos sospechaban los motivos de tanto esmero.&lt;br /&gt;El palacio era abrumador; sus grandes columnas de mármol macizo, sus pisos impecables, las paredes destilaban arte y buen gusto. Pero nada se podía comparar con la presencia del hombre que Corina había elegido para compartir su vida. Él era joven, fuerte, ambicioso. Ambos pensaron que la recepción en el Palacio sería el marco ideal para anunciar su compromiso.&lt;br /&gt;Corina provenía de una familia adinerada aunque los Kavanagh no gozaban del prestigio y la alcurnia de los Anchorena. La pareja no sospechaba el giro inesperado que el destino les tenía preparado.&lt;br /&gt;En un momento de la fiesta el joven Anchorena se aproximó a su padre y lo hizo partícipe de sus intenciones matrimoniales. Sin mediar explicación alguna, le prohibió a su hijo semejante unión. Corina observaba impávida los acontecimientos desde un extremo del salón.&lt;br /&gt;El joven Anchorena había aprendido desde muy pequeño que era inútil contrariar a su padre, que su poder era indiscutible y que debería acatar sus órdenes si elegía seguir perteneciendo a una de las familias de más alta alcurnia de Buenos Aires. Corina dejó el salón sin permitir diálogo alguno con su amado. Se prometió, sin embargo, idear una dulce venganza.&lt;br /&gt;Los Anchorena habían construido  la iglesia del Santísimo Sacramento como futuro sepulcro familiar. Corina entendía que tal edificio era el orgullo y la pasión del padre de su amado. Entonces supo que si mandaba a construir un edificio en San Martín y Florida impediría a los Anchorena observar con deleite su obra tan señorial.&lt;br /&gt;Dedicó así su tiempo y su esfuerzo a erigir el edificio más alto de Buenos Aires como demostración de repudio del amor que no fue.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-5524431012551611593?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/5524431012551611593/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/01/de-mitos-y-leyendas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/5524431012551611593'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/5524431012551611593'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/01/de-mitos-y-leyendas.html' title='De mitos y leyendas'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-4184539510907122859</id><published>2009-01-03T11:06:00.000-08:00</published><updated>2009-01-03T11:12:04.145-08:00</updated><title type='text'>Detrás de la puerta</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-4FOffx-I/AAAAAAAAAA4/6e3-jd173KI/s1600-h/DSCF3297.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5287146887485310946" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 150px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-4FOffx-I/AAAAAAAAAA4/6e3-jd173KI/s200/DSCF3297.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Al abrir la puerta me encontraré con algunos miedos que me hicieron mella,&lt;br /&gt;y la lucha despiadada por vencerlos.&lt;br /&gt;Con el perfume de las violetas de la casa de la abuela.&lt;br /&gt;Con el hilo de seda entrelazado en sus manos para enseñarme a tejer crochet.&lt;br /&gt;Con su voz dulce que me enseña, me contiene, me cuida, me quiere.&lt;br /&gt;Con mis historias de niña que plasmaba en el papel.&lt;br /&gt;Y las palabras de aliento de la señorita de sexto grado para que no dejara de escribir.&lt;br /&gt;Con mi escuela secundaria y aquel novio que no fue.&lt;br /&gt;Con algunas experiencias vividas que no repetiría.&lt;br /&gt;Pero además me encontraré con mis hijos ya hombres,&lt;br /&gt;viviendo una vida feliz.&lt;br /&gt;Con el jardín de mi casa y el aroma de mis rosales.&lt;br /&gt;Con su mirada celeste cielo siguiendo mi andar a sol y a sombra.&lt;br /&gt;Con tiempo de descanso junto a un lago y absorbiendo la vida de a dos.&lt;br /&gt;Lo que fue y lo que vendrá estará detrás de la puerta,&lt;br /&gt;elijo abrirla muy lentamente.&lt;br /&gt;Elijo descubrir. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-4184539510907122859?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/4184539510907122859/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/01/detrs-de-la-puerta.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/4184539510907122859'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/4184539510907122859'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2009/01/detrs-de-la-puerta.html' title='Detrás de la puerta'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-4FOffx-I/AAAAAAAAAA4/6e3-jd173KI/s72-c/DSCF3297.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-3478440726712688250</id><published>2008-12-31T09:06:00.000-08:00</published><updated>2008-12-31T09:10:28.939-08:00</updated><title type='text'>Como terapia... el mar.</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SVuncCSKTSI/AAAAAAAAAAw/jAYprEK-NSs/s1600-h/DSCF3000.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286002687740628258" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SVuncCSKTSI/AAAAAAAAAAw/jAYprEK-NSs/s320/DSCF3000.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Con las sandalias en la mano, Carmen caminaba por la orilla del mar. La arena húmeda le hacía sentir escalofríos. Miraba el océano como tratando de descubrirse en esa inmensidad. Las gaviotas revoloteaban cerca de ella. El sol se empezaba a esconder. No quería ser cómplice. Carmen se había escapado de la ciudad. Luego de un día más de oficina, se había subido a su auto y había manejado hasta llegar a la costa.&lt;br /&gt;Se sentó en la arena, tibia todavía. Había sido una tarde luminosa que ella no pudo disfrutar. El murmullo de las olas la colmaba de serenidad. Miles de pensamientos pasaron por su mente. Pocos, felices. Se puso de pie una vez más y se dirigió al muelle de pescadores. Desde pequeña le había fascinado la vida de los hombres de mar. Los barcos, el puerto y la pesca del día. Sus ojos se detuvieron en un hombre de mediana edad con la piel muy bronceada. Carmen pensó que su vida sería el mar.&lt;br /&gt;Martín estaba recostado en la baranda del muelle mirando fijamente su caña. Tenía un equipo de pesca impecable. Nadie podía tocarlo. En su casa había dado órdenes estrictas al respecto, aunque en más de una ocasión encontraba un pequeño desorden. Alguno de sus niños habría pasado por allí. Martín disfrutaba esas escapadas, a solas. Él y el mar. Los preparativos eran un ritual. Comenzar a pescar era el inicio de volver a sus cabales. Le gustaba pensar que con la pesca reemplazaba a cualquier sicólogo. Claro que una vez, tuvo que recurrir a uno. Fue cuando se produjo el cambio de dueños en la compañía donde trabajaba. Dr. Enrique Ledesma se llamaba.&lt;br /&gt;Enrique estaba agotado de los problemas de los demás. Él contenía a todo el mundo. Nadie lo contenía a él. Ese día se había levantado dispuesto a darle un vuelco a su vida. No estaba muy seguro qué iba a hacer. Sí sabía que algo tenía que cambiar. No quería volverse loco. Ninguno de los especialistas, que él consultaba le indicaba como manejar esta crisis. Claro que en la búsqueda del indicado conoció a una mujer que le hizo ver la vida de una manera diferente. Mariel era muy especial. Tuvieron una relación efímera pero inolvidable. Enrique no la había vuelto a ver.&lt;br /&gt;Mariel trabajaba como secretaria de un sicólogo muy renombrado. Sus pacientes eran todos personajes conocidos. La confidencialidad era esencial. Le gustaba su trabajo. Estaba habituada a escuchar los problemas serios que tenía la gente. Aquello, de alguna manera, minimizaba los propios. Aunque ella era solo la secretaria, las personas se le acercaban y le confiaban sus secretos. Mariel los escuchaba pero no emitía opinión. Ella tenía, claro, sus propios dilemas; se había divorciado hacía ya tres años. Una relación enfermiza la llevó al borde de la locura. Relación que trató de sostener con ahínco pero no resultó. Pensaba que remontar un vínculo era tarea de dos.&lt;br /&gt;Eran las seis de la tarde y el bar estaba lleno de gente. Ronda de amigos contando anécdotas. Chicas riendo. Jorge estaba sentado en la barra haciendo caso omiso al ruido que lo rodeaba. Miraba fijamente su vaso de whisky. La luz tenue y el cansancio lo hacían entrecerrar sus ojos. Después de su divorcio no había logrado tener ni una sola relación estable. Esa noche prefirió estar solo. No llamó a ningún amigo. No invitó a ningún compañero de oficina a tomar un trago. Estaba convencido que su problema era su inseguridad. No creía en la ayuda de los especialistas. Si pensó que, tal vez, un atardecer a la orilla del mar le podría hacer mucho bien.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-3478440726712688250?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/3478440726712688250/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2008/12/como-terapia-el-mar.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/3478440726712688250'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/3478440726712688250'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2008/12/como-terapia-el-mar.html' title='Como terapia... el mar.'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SVuncCSKTSI/AAAAAAAAAAw/jAYprEK-NSs/s72-c/DSCF3000.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-6236982419558578751</id><published>2008-12-31T06:26:00.000-08:00</published><updated>2008-12-31T06:28:11.607-08:00</updated><title type='text'>El Merval, la crisis y otras yerbas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Abrió los ojos y se sintió agobiada. Se sentó en la cama y le pesaba la cabeza. Haberse dormido con la preocupación por el tema económico no la dejó descansar bien. No es la primera noche que le pasa. Sabe que la crisis no le va a permitir seguir enviando a sus hijos a una escuela privada. Confía en los docentes de la escuela pública, el problema es que no tienen clases. Y ese no es su único problema. También tiene que pagar todos los servicios, que vienen aumentando. Los salarios, claro, siguen igual. Los precios están por las nubes, especialmente los de la ropa. Sus hijos crecen metros por día. A veces piensa que se está volviendo loca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miles de mujeres pasan por esto y no viven en Missouri; no son “americanas”, como dicen ellos como queriendo apropiarse de todo el continente. Son argentinas y están viviendo el presente. La crisis de las bolsas de valores del mundo está afectando a mucha gente. La gente común no entiende del Merval, pero si sabe que tiene que ajustar los gastos.&lt;br /&gt; Debemos ocuparnos un poco más de nosotros mismos, como individuos. Detenernos a pensar en todo lo positivo que tenemos y no en lo que no tenemos. Sería importante combatir ese estrés haciendo las cosas que nos gustan y rodeándonos de afecto. Los “americanos” y la economía internacional son temas de los programas de noticias. Nuestra salud es NUESTRO tema. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-6236982419558578751?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/6236982419558578751/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2008/12/el-merval-la-crisis-y-otras-yerbas.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/6236982419558578751'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/6236982419558578751'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2008/12/el-merval-la-crisis-y-otras-yerbas.html' title='El Merval, la crisis y otras yerbas'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-6111042256704365910</id><published>2008-12-31T06:21:00.000-08:00</published><updated>2008-12-31T06:24:20.673-08:00</updated><title type='text'>Un día en la vida de...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt; &lt;span &gt;Me desperté cuando los primeros rayos de sol me tocaron la cara, como todas las mañanas. Tenía hambre. El día anterior no había podido encontrar nada para comer. Así que salí de mi cueva dispuesto a buscar algo de alimento. Era un día cálido de primavera, el bosque emanaba distintos perfumes. A mi paso, los animales huían despavoridos. Tengo muchos años ya y todavía no logro entender porqué me temen. Soy, simplemente, un animal más de este bosque.&lt;br /&gt;     Después de caminar por un largo rato, vi a una niña.  Pensé en acercarme a charlar con ella y averiguar qué llevaba. Cuando lo hice, ella se asustó como los pequeños animales. Corrió. Me quedé quieto y ella se detuvo. Se acercó. Parecía más tranquila. Entonces comenzamos a hablar. Me dijo que su mamá le había contado de un animal feroz y salvaje, que vivía en el bosque. Tenía que evitar encontrarse con él. Ella no había seguido las indicaciones de su madre porque le pareció mejor seguir un lindo camino rodeado de flores. Para tranquilizarla, le dije que no conocía a ese animal. La niña me contó que  iba a la casa  de su abuela a llevarle unos medicamentos que necesitaba tomar. Entonces pensé que, tal vez, debía dirigirme allí para poder desayunar.&lt;br /&gt;     Caminé por un atajo  del bosque, que conocía bien, y llegué a la cabaña de la abuela. Con engaños había logrado que la niña me dijera dónde se encontraba ese lugar. Dando un golpe certero, ingresé en la casa. Por supuesto y como no podía ser de otra manera, la señora se asustó cuando me vio.&lt;br /&gt;     Después de  alimentarme, pensé que podría vestir el atuendo de la abuela para engañar, una vez más, a la niña que llegaría en unos minutos. Así lo hice y cuando ella llegó comenzó a hacerme preguntas dudando de mi identidad. Aparentemente era  más inteligente de lo que yo creía y notó -no se cómo-  que yo no era su abuelita. Gritó tan fuerte que aparecieron unos hombres.  Los troncos que llevaban podían causar mucho daño. Hacían  un ruido muy fuerte. Recibí golpes certeros. No lograron desmayarme. Los ojos de espanto de la niña me seguían cuando los hombres me arrastraban fuera de la cabaña. No la volví a ver.&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-6111042256704365910?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/6111042256704365910/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2008/12/un-da-en-la-vida-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/6111042256704365910'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/6111042256704365910'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2008/12/un-da-en-la-vida-de.html' title='Un día en la vida de...'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-9149656514993905466</id><published>2008-12-31T06:12:00.000-08:00</published><updated>2008-12-31T06:15:57.937-08:00</updated><title type='text'>Encuentro</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt; Cuando entró a aquel viejo bodegón, un aroma a madera le invadió los pulmones. Era la madera añosa del piso de  machimbre  marrón oscuro la que olía, pero también la del barril que divisaba junto al mostrador. Recorrió el techo con su mirada y observó grandes faroles que pendían de sogas gruesas.&lt;br /&gt;  Estaba nervioso, sabía que ese día sería especial. El encuentro era a las siete de la tarde. Había elegido cuidadosamente su camisa blanca y el pantalón azul que le sentaba bien. No quería dejar ningún detalle librado al azar. Incluso pensó en las palabras justas para decir en el instante en que se encontrarían. A pesar de sus esfuerzos por controlar la situación, él no se sentía preparado para vivir ese momento. Sin embargo, ahogó su ansiedad y caminó lentamente como queriendo retrasar el encuentro.&lt;br /&gt;   Prestó atención a una de las mesas. Había simplemente un vaso de vidrio grueso y pesado a medio llenar, con agua. Un hombre mayor sostenía sus anteojos en su mano izquierda, preparándose para leer. Parecía ausente, con la vista fija en su libro de tapas roídas. Sus pensamientos lo llevarían al pasado. Lo miró detenidamente. Habían pasado tantos años… Era él, tenía que ser él. Se detuvo junto a esa mesa y se olvidó de todo lo ensayado.&lt;br /&gt;   Entonces el viejo piano del bodegón comenzó a sonar. Una dulce melodía llamaba al recuerdo. Sus ojos se encontraron y no fueron necesarias las palabras.&lt;br /&gt; &lt;img class="gl_align_full" alt="Justificar a ambos lados" src="http://www.blogger.com/img/blank.gif" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                                                   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-9149656514993905466?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/9149656514993905466/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2008/12/encuentro.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/9149656514993905466'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/9149656514993905466'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2008/12/encuentro.html' title='Encuentro'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7356826811562393193.post-6405183902811378291</id><published>2008-12-31T04:42:00.000-08:00</published><updated>2008-12-31T04:47:47.311-08:00</updated><title type='text'>Nosotras</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Habíamos enviado mil mensajes de texto. Habíamos hablado incansables horas por teléfono. Habíamos escrito tantos mails... Pero hace muchos años que no nos vemos.&lt;br /&gt;Reír fue una constante, ya desde el viaje hasta nuestro encuentro. Las tres en el auto de Elena nos dirigimos a la ciudad donde habíamos cursado la secundaria. Nos aseguramos de estacionar el auto a media cuadra de la escuela. No fue al azar. Queríamos caminar esa vereda. Sentir el aroma de los eucaliptos añejos nos transportaría a la adolescencia. El edificio altísimo y señorial destilaría recuerdos. Pasaríamos de largo, no sin antes observar los cambios que trajera el tiempo. Nos imaginamos corriendo por el patio porque era la hora de entrar a clase y nosotras nos habíamos demorado, peinándonos en el baño.&lt;br /&gt;Seguimos caminando. Espiamos el barcito donde terminábamos la tarea. Ya no era el mismo. Ahora tenía wi –fi . Elegimos un lugar nuevo, pequeño y cálido para traer a la mesa los recuerdos. Hablaríamos de aquellos años y de nuestros presentes. Contaríamos nuestras vivencias con los amores y también con los desamores. Hablar de nuestros hijos sería central en nuestra charla. Alegrías, angustias, logros, errores. Haber vivido juntas aquellos años de nuestras vidas nos había unido para siempre. Sentíamos que éramos las mismas. Sentíamos que nunca nos habíamos separado. La vida nos marcó caminos diferentes, historias dispares. Algunas vivimos días felices, otras no tanto.&lt;br /&gt;Si aquella reunión se hubiese producido años antes, estoy segura, no la habríamos disfrutado con tanta intensidad. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7356826811562393193-6405183902811378291?l=elcaminodelaspalabras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/feeds/6405183902811378291/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2008/12/nosotras.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/6405183902811378291'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7356826811562393193/posts/default/6405183902811378291'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcaminodelaspalabras.blogspot.com/2008/12/nosotras.html' title='Nosotras'/><author><name>Silvina Tauz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02414828408200558406</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_BZjS_u_5Dvs/SV-5WjLufOI/AAAAAAAAABE/1DwY-bVOERo/S220/DSCF3298.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
